La inflación en México registró una desaceleración durante la primera quincena de agosto, ubicándose en 3.49% a tasa anual, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). Este resultado generó expectativa entre especialistas y ciudadanos debido a la tendencia previa que mantenía la presión sobre los precios.
Contexto económico del último reporte
El Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) mostró una variación de -0.02% quincenal. En el mismo periodo de 2024, la inflación anual fue de 5.16%, lo que refleja una mejoría respecto al año pasado.
El índice subyacente, que mide los productos menos volátiles, subió 0.09%, con incrementos tanto en mercancías como en servicios. En contraste, el índice no subyacente retrocedió 0.41%, impulsado por la baja en frutas y verduras.
Inflación en México: impacto en productos y servicios
Uno de los factores más visibles en el día a día de los consumidores ha sido la disminución de precios en frutas y verduras, que cayeron 1.19%. Sin embargo, los energéticos y las tarifas autorizadas por el gobierno tuvieron un ligero aumento de 0.04%.
Estos cambios reflejan la compleja dinámica que enfrenta el país: mientras algunos bienes alivian el bolsillo, otros continúan encareciéndose.
La meta del Banco de México
El Banco de México mantiene como objetivo una inflación de 3%, con un rango de variación de más/menos un punto porcentual. Aunque la cifra más reciente se acerca a la meta, la junta de gobierno mantiene diferencias en torno a la política monetaria.
En la última reunión, el subgobernador Jonathan Heath votó por no modificar la tasa de interés, lo que refleja el debate interno sobre la estrategia más adecuada para sostener la estabilidad de precios.
Perspectivas para el cierre del año
Los analistas proyectan que el comportamiento de la inflación dependerá de factores como el precio de energéticos, alimentos y las condiciones internacionales. Si la tendencia a la baja se mantiene, México podría cerrar el año con una inflación más controlada, lo que daría margen a Banxico para ajustar su política monetaria.






