Las fuertes lluvias registradas este domingo provocaron que se inunde el hospital del IMSS, específicamente el Hospital General Zona 53, de los Reyes, La Paz, en el Estado de México. La Fuente QR detalla cómo las instalaciones se vieron afectadas y cómo el personal médico tuvo que actuar de inmediato para controlar la situación.
Inundaciones en el Hospital General Zona 53
Usuarios en redes sociales reportaron que las corrientes de agua cubrieron tanto el exterior como el interior de las instalaciones del nosocomio, complicando la atención de pacientes y el tránsito de familiares que esperaban informes. La inundación afectó directamente las áreas de atención y salas de espera, obligando al personal a improvisar con cubetas y jaladores.
Conexión con la explosión de la pipa en Puente de la Concordia
El hospital que ahora enfrenta inundaciones fue clave tras la explosión de una pipa en Puente de la Concordia, ocurrida el 10 de septiembre de 2025. A esta clínica fueron trasladadas varias víctimas de quemaduras graves, convirtiéndola en uno de los principales centros de atención de emergencia. La magnitud de la lluvia sumó un riesgo adicional a la atención de los afectados.
Impacto en pacientes y personal médico
Las imágenes difundidas muestran corrientes de agua que impedían el tránsito seguro en las afueras del hospital, obligando a pacientes y familiares a buscar refugio. El personal médico tuvo que actuar rápidamente para minimizar daños y evitar que los equipos e instalaciones críticas se deterioraran. La coordinación fue clave, ya que algunas víctimas del accidente fueron posteriormente trasladadas a otros nosocomios.
Declaraciones oficiales del IMSS
Zoé Robledo, director general del IMSS, confirmó que no se reportaron lesionados ni incidentes graves durante la inundación dentro del hospital. Sin embargo, la situación evidenció la vulnerabilidad de algunas zonas ante fenómenos naturales intensos, especialmente en hospitales que atienden emergencias de gran magnitud.
Consecuencias y seguimiento
El incidente se suma a la crisis provocada por la explosión de la pipa, que dejó 13 muertos y más de 90 heridos. La atención médica y la infraestructura hospitalaria enfrentan ahora un doble reto: atender emergencias y superar las afectaciones causadas por la inundación. Se espera que en los próximos días se evalúe la magnitud de los daños y se implementen medidas preventivas.






