El presunto criminal Hernán Bermúdez Requena, conocido como “El Abuelo” o “Comandante H”, arribó este miércoles al Aeropuerto Internacional de Tapachula, en Chiapas, luego de ser expulsado por el gobierno de Paraguay. Su llegada marca un nuevo capítulo en uno de los casos más polémicos de los últimos años y desató una oleada de reacciones en el ámbito político y judicial mexicano.
Operativo de traslado de alto riesgo
El traslado de Bermúdez se realizó en un jet Bombardier Challenger propiedad de la Fiscalía General de la República (FGR), que hizo escala en Bogotá, Colombia, antes de aterrizar en México.
La operación duró más de 12 horas debido a ajustes logísticos, retrasos en el suministro de combustible y estrictas medidas de seguridad para evitar cualquier incidente durante el vuelo. Fuentes oficiales señalaron que cada etapa fue monitoreada con tecnología de rastreo satelital y un equipo táctico especializado.
Destino final: penal de máxima seguridad
Una vez en suelo mexicano, las autoridades confirmaron que Bermúdez será trasladado a Toluca, Estado de México, para su puesta a disposición judicial. Posteriormente será internado en el penal federal de máxima seguridad El Altiplano, ubicado en Almoloya de Juárez.
El objetivo de su confinamiento en este centro penitenciario es evitar cualquier riesgo de fuga y garantizar que enfrente los múltiples procesos penales abiertos en su contra, considerados de alto impacto y relevancia nacional.
Vínculos con La Barredora y Cártel Jalisco Nueva Generación
Bermúdez cuenta con una orden de aprehensión desde febrero de 2025 por los delitos de asociación delictuosa, extorsión y secuestro exprés. Además, se le vincula con el grupo delictivo La Barredora, señalado como una célula ligada al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), con operaciones en Tabasco y otras entidades del sureste mexicano.
Durante su etapa como secretario de Seguridad en Tabasco, fue acusado de aprovechar su cargo para facilitar actividades criminales. Estas denuncias han puesto en evidencia la fragilidad institucional y la posible infiltración del narcotráfico en estructuras estatales clave.
Expulsión internacional y cooperación bilateral
La entrega de Bermúdez fue posible gracias a la expulsión decretada por el gobierno paraguayo, que consideró irregular su permanencia en ese país.
México optó por desistirse de una solicitud formal de extradición, lo que agilizó el proceso de entrega. El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, agradeció el apoyo de Paraguay y resaltó que la cooperación internacional es clave para combatir al crimen organizado en la región.
Reacciones políticas y posibles consecuencias
El caso de Bermúdez ha provocado un amplio debate en círculos políticos y de seguridad en México. Expertos advierten que su detención podría desencadenar ajustes violentos entre células criminales asociadas a La Barredora y el CJNG, lo que mantiene en alerta a autoridades federales y estatales.
Asimismo, se espera que la FGR fortalezca sus investigaciones y asegure que los procesos judiciales no se vean debilitados por irregularidades o vacíos legales que puedan ser explotados por su defensa.






