La UNAM atraviesa uno de los momentos más delicados de los últimos años. Más de la mitad de sus facultades y centros se encuentran en paro o con clases a distancia debido a un clima de inseguridad que estalló tras el asesinato de un alumno en el Colegio de Ciencias y Humanidades (CCH) Sur. Aunque el rector Leonardo Lomelí prometió reforzar la protección y ampliar la atención psicológica, la comunidad universitaria exige respuestas inmediatas.
Inseguridad y paros en la comunidad universitaria
El rector informó que la universidad presentó al menos diez denuncias ante la fiscalía capitalina por amenazas recientes, entre ellas cuatro de muerte contra profesoras de la Facultad de Químicas. Estos mensajes, difundidos en redes sociales y correos electrónicos, hacen referencia directa al ataque en el CCH Sur y revelan un creciente clima de violencia de género.
Según Hugo Concha, abogado general, la universidad nunca había registrado un caso tan claramente vinculado con ideologías de odio en línea, lo que enciende alertas sobre nuevos riesgos que enfrentan estudiantes y docentes.
El agresor y la ideología incel
El presunto responsable, un joven de 19 años, permanece hospitalizado tras fracturarse las piernas al huir. Las primeras investigaciones sugieren que podría estar vinculado con la subcultura conocida como “incel”, comunidades digitales donde hombres culpan a las mujeres por su falta de vida sexual y promueven discursos de odio.
Especialistas señalan que este fenómeno, con antecedentes violentos en Estados Unidos y Canadá, ahora alcanza preocupantemente a México y genera un desafío para la seguridad en los espacios académicos.
Movilización estudiantil y respuesta institucional
Actualmente, catorce planteles de la universidad operan con clases virtuales, mientras que otros catorce están totalmente paralizados. El Consejo Universitario convocó de emergencia a su comisión de seguridad, donde se reiteró que habrá sanciones legales y disciplinarias para quienes fomenten violencia.
La situación se agrava por el calendario sensible en el que ocurre. Septiembre y octubre son meses de movilizaciones en memoria de Ayotzinapa y la masacre de Tlatelolco, lo que intensifica el descontento estudiantil. Este año, sin embargo, el asesinato en el CCH Sur marcó un quiebre sin precedentes.
Propuestas de seguridad y demanda de acciones inmediatas
La presidenta Claudia Sheinbaum anunció la creación de “espacios seguros” a nivel nacional para atender denuncias relacionadas con violencia digital y radicalización en comunidades en línea. Sin embargo, en la UNAM persiste la exigencia de acciones rápidas y concretas para frenar las amenazas y devolver la tranquilidad a los planteles.






