El Instituto para la Protección al Ahorro Bancario (IPAB) confirmó una decisión que sacudió al sector financiero: CIBanco dejará de operar en México tras la revocación de su licencia y el inicio formal de su proceso de liquidación.
Revocación voluntaria de la licencia
La noticia tomó fuerza luego de que, en junio pasado, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos incluyera a la institución en una investigación relacionada con presuntas operaciones de lavado de dinero. Ante este contexto, la asamblea general de accionistas determinó solicitar a la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) la revocación voluntaria de su autorización.
Según el IPAB, esta decisión se tomó como parte de un plan estratégico para proteger los intereses de los clientes. La autoridad bancaria autorizó la solicitud y comenzó el proceso de cierre formal de las sucursales.
Qué pasará con los clientes y sus créditos
En sus comunicados oficiales, el IPAB explicó que, aunque las operaciones de la institución cesarán, las personas que tengan créditos activos deberán continuar con sus pagos de forma regular. La liquidación no exime de las obligaciones adquiridas ni afecta los contratos vigentes.
Este procedimiento busca dar certeza jurídica y financiera a los clientes mientras se avanza en la liquidación ordenada. Además, las autoridades aclararon que Banco Multiva asumirá el negocio fiduciario de la institución con el respaldo de la CNBV.
Reacciones del sector financiero
El anuncio generó diversas reacciones dentro del sector bancario. Algunos analistas destacaron que se trata de una decisión inédita, mientras que otros enfatizaron la importancia de fortalecer los mecanismos de supervisión para evitar futuros casos similares.
La salida ordenada de la entidad servirá como precedente para otros bancos que puedan enfrentar situaciones parecidas. Esta etapa de transición será monitoreada de cerca por organismos nacionales e internacionales.
Próximos pasos en el proceso de liquidación
El IPAB adelantó que en los próximos meses se implementará un calendario progresivo de cierre de sucursales. Las autoridades harán públicos los detalles sobre el proceso para que los clientes conozcan cómo proceder con sus productos financieros.
La prioridad será garantizar que todas las operaciones pendientes se liquiden de forma segura y transparente, evitando afectaciones a los usuarios.






