El sector hotelero de Cancún advirtió que, de no tomar medidas urgentes contra el cambio climático, el Caribe Mexicano podría perder hasta un 40% de sus playas antes del año 2050. Esta preocupación ha motivado la creación de una agenda ambiental que se presentará en el 2° Foro de Sostenibilidad de Quintana Roo 2025, bajo el lema “Construyendo destinos que cuidan el futuro”.
Foro busca soluciones reales ante el cambio climático
El evento reunirá a empresarios, autoridades y expertos en sostenibilidad, con el objetivo de consolidar un modelo de turismo responsable y resiliente. Se pretende que el encuentro sirva como plataforma para el intercambio de ideas y estrategias enfocadas en reducir la huella ambiental del turismo en la región.
El sector hotelero de Cancún enfrenta un doble reto: mantener su competitividad y proteger los recursos naturales que hacen del destino uno de los más visitados del mundo. En este contexto, las cadenas hoteleras presentarán acciones en materia ambiental y un modelo de medición de emisiones de carbono, con metas claras de reducción a corto y mediano plazo.
Hacia un turismo sostenible y consciente
Durante el foro se expondrá la importancia de que los hoteles adopten políticas de mitigación ambiental de forma voluntaria, antes de que se conviertan en normativas obligatorias. La meta es establecer prácticas que reduzcan el impacto ecológico del turismo sin comprometer la experiencia del visitante.
Estas iniciativas buscan también generar conciencia entre los viajeros, promoviendo un turismo que valore la conservación de los ecosistemas costeros y el uso responsable de los recursos naturales.
Urge acción colectiva ante riesgos ambientales
Los especialistas coinciden en que si no se actúa a tiempo, el Caribe Mexicano enfrentará una reducción significativa de sus playas y ecosistemas. Por ello, el sector hotelero de Cancún considera prioritario adoptar estrategias que incluyan reforestación, manejo adecuado de residuos y eficiencia energética.
El futuro de los destinos turísticos del estado dependerá de la capacidad del sector para adaptarse a los nuevos desafíos ambientales, creando una cultura empresarial que combine desarrollo económico y sostenibilidad.






