Una acción contra el narcotráfico en favelas de Río de Janeiro ha dejado un saldo trágico con decenas de fallecidos y decenas de detenidos, convirtiéndose en la operación policial más sangrienta registrada en la ciudad brasileña. Este evento, que involucró a miles de agentes, ha generado impacto en la sociedad y reabierto el debate sobre el uso de la fuerza en zonas urbanas.
Más de dos mil agentes movilizados
El operativo comenzó a primera hora del martes en los complejos de Penha y Alemão, donde participaron alrededor de 2,500 efectivos de la Policía Civil. La misión: detener a los principales líderes del Comando Vermelho, una de las organizaciones delictivas más poderosas de Brasil, dedicada al tráfico de drogas y armas.
Una operación de gran escala
Según los reportes oficiales, el saldo preliminar incluye 64 fallecidos y 81 detenidos, entre ellos 60 civiles considerados sospechosos y cuatro policías. Se trata ya de la acción con mayor número de víctimas en la historia reciente de Río de Janeiro, superando incluso la registrada en Jacarezinho en 2021, cuando murieron 28 personas.
Reacción de las autoridades
El gobernador del estado de Río calificó la operación como la mayor ofensiva contra el Comando Vermelho, destacando que aún se encuentra en curso y que el balance de víctimas podría aumentar. Las autoridades indicaron que los delincuentes ofrecieron una resistencia inédita, incluso utilizando drones artillados para atacar a los agentes.
Efectos colaterales en la ciudad
El operativo provocó cierres de escuelas, suspensión de actividades legislativas y bloqueos en varias avenidas principales. Más de cien líneas de autobuses fueron afectadas por los enfrentamientos, lo que paralizó parcialmente la movilidad urbana durante gran parte del día. En tanto, medios locales informaron sobre barricadas levantadas por miembros del grupo criminal para frenar el avance de las fuerzas de seguridad.
Incautaciones y repercusiones
Durante la intervención fueron decomisados más de 50 fusiles de asalto y una gran cantidad de drogas. La magnitud del operativo y el número de fallecidos por operativo en dos favelas de Río de Janeiro ha provocado conmoción nacional, con reacciones encontradas entre quienes apoyan la acción policial y quienes denuncian el alto costo humano.
Un operativo sin precedentes
Las cifras y el nivel de violencia registrado sitúan este hecho como el más grave en la historia de los enfrentamientos urbanos en Brasil. Las imágenes y testimonios difundidos en redes sociales muestran la magnitud de los choques, marcando un precedente en la política de seguridad pública del país.






