Michoacán.– El asesinato de Carlos Manzo provocó una fuerte reacción entre los habitantes de Uruapan. Cientos de familiares, simpatizantes y ciudadanos acompañaron la carroza fúnebre desde la Funeraria San José hasta la Pérgola Municipal, escenario del ataque. Las personas se unieron en manifestaciones públicas donde exigieron justicia y mayor seguridad para el municipio.
Durante el recorrido, los asistentes lanzaron consignas en rechazo a la violencia que afecta a la región. La población expresó su indignación ante la situación de inseguridad, reflejando el temor y la frustración que viven los uruapenses.
Detalles del ataque y homenaje público
El homenaje de cuerpo presente se realizó en la misma plaza donde ocurrió el atentado. El alcalde, conocido popularmente como “El del Sombrero”, fue agredido por un sujeto armado alrededor de las 8:00 de la noche, mientras participaba en el Festival de Velas, una tradición local que cada año reúne a decenas de familias.
Según los primeros reportes, los escoltas del funcionario respondieron al ataque, logrando abatir a uno de los agresores y detener a otros dos. Un colaborador municipal también resultó herido durante el enfrentamiento.
El cuerpo de Carlos Manzo fue trasladado al Hospital Fray Juan de San Miguel, donde finalmente perdió la vida debido a múltiples impactos de bala.
Trayectoria política y llamados de auxilio previos
En 2024, el alcalde ganó la presidencia municipal de Uruapan como candidato independiente, tras una etapa en la que se desempeñó como diputado federal. Durante 2025, había insistido públicamente en la necesidad de apoyo federal para reforzar la seguridad ante el incremento de la violencia en la zona.
Su postura frente al crimen organizado le había otorgado tanto reconocimiento ciudadano como tensiones políticas. En sus declaraciones recientes, mencionó la presencia de diversos grupos criminales en la región, entre ellos el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), Los Caballeros Templarios, Los Viagras, Pueblos Unidos y Los Blancos de Troya.
Antecedentes de violencia en la misma zona
El homicidio de Carlos Manzo ocurre casi un año después del asesinato del periodista Mauricio Cruz Solís, quien fue atacado en el mismo sitio tras haber realizado una entrevista en vivo al alcalde. Este hecho evidencia un patrón de violencia recurrente en espacios públicos de Uruapan, lo que ha despertado preocupación entre la ciudadanía y autoridades locales.
Expertos señalan que el municipio enfrenta una de las situaciones más complejas en materia de seguridad del estado, lo que refuerza la urgencia de establecer medidas de prevención efectivas y sostenibles.
Conclusión
El caso de Carlos Manzo ha reavivado el debate sobre la seguridad pública en Michoacán y la protección a funcionarios locales. La sociedad civil exige justicia y acciones concretas que garanticen la paz en Uruapan, mientras las autoridades mantienen abiertas las líneas de investigación para esclarecer el crimen.






