El sector hotelero de Cancún expresó su preocupación por la reciente ruptura de relaciones diplomáticas entre México y Perú. Los empresarios del ramo turístico pidieron mantener el enfoque en el turismo y evitar impactos negativos en la llegada de visitantes sudamericanos al Caribe Mexicano.
Durante las últimas horas, varios representantes del gremio coincidieron en que la decisión podría afectar los flujos turísticos si no se restablecen pronto los lazos entre ambos países.
Opiniones del gremio hotelero
Jesús Almaguer Salazar, ex presidente de la Asociación de Hoteles de Cancún, Puerto Morelos e Isla Mujeres, señaló que Perú representa un mercado importante para el destino, especialmente en el contexto de los próximos eventos deportivos internacionales. Subrayó que “el Caribe Mexicano no puede darse el lujo de perder visitantes sudamericanos”.
El empresario confió en que la diplomacia entre ambos países logre revertir la situación y llamó a que el diálogo prevalezca para evitar perjuicios al turismo.
Impacto en el turismo latinoamericano
El especialista Francisco Madrid coincidió en que el rompimiento de relaciones diplomáticas es un golpe sensible para el turismo. Recordó que México ya había suspendido previamente el acuerdo de supresión de visados con Perú, lo que redujo el número de visitantes no solo de ese país, sino también de Brasil y Ecuador.
Reiteró que el turismo debe ser considerado un pilar estratégico antes de tomar decisiones políticas que puedan afectar el intercambio internacional de viajeros.
Posición oficial del gobierno
Por su parte, la Secretaría de Relaciones Exteriores informó durante la conferencia de la presidenta que las operaciones consulares en ambos países continuarán activas.
El subsecretario para América del Norte, Roberto Velasco Álvarez, explicó que, aunque se suspenden los vínculos diplomáticos formales, se preservará el funcionamiento consular por razones humanitarias y de protección a los ciudadanos.
Los hoteleros de Cancún mantienen la esperanza de que el diferendo diplomático sea temporal y no afecte la recuperación turística prevista para el próximo año, especialmente ante la expectativa de un incremento en visitantes latinoamericanos por la Copa del Mundo.






