El Congreso de la República del Perú aprobó una moción que declara persona non grata a Sheinbaum, decisión motivada por el asilo político concedido por México a la ex primera ministra Betssy Chávez, figura cercana al expresidente Pedro Castillo. La medida generó una amplia discusión entre las distintas bancadas parlamentarias y abrió un nuevo capítulo en las relaciones diplomáticas entre ambos países.
Debate parlamentario y posturas enfrentadas
Durante la sesión, el Congreso peruano alcanzó 63 votos a favor, 34 en contra y 5 abstenciones para respaldar la moción.
Mientras los sectores de izquierda defendieron el asilo como un acto humanitario y legítimo bajo el derecho internacional, otros legisladores acusaron a la mandataria mexicana de injerencia en los asuntos internos del Perú.
Algunos congresistas sostuvieron que las declaraciones de Sheinbaum, al referirse a Pedro Castillo como “legítimo presidente del Perú”, constituyen una falta de respeto hacia las instituciones peruanas y a su orden constitucional.
Argumentos oficiales de la moción
El documento aprobado por la Comisión de Relaciones Exteriores indica que las expresiones y decisiones diplomáticas de México representan una “ofensa al sistema democrático peruano”.
El texto añade que la persona non grata a Sheinbaum se justifica por desconocer el proceso que llevó a la destitución de Castillo en 2022, en lo que el Congreso consideró una violación al principio de no intervención, consagrado tanto en la Doctrina Estrada como en la Carta de las Naciones Unidas.
Asimismo, el Parlamento advirtió que esta postura podría tener repercusiones negativas en la cooperación bilateral, afectando ámbitos como el comercio, la migración y la seguridad. Por ello, instó al Ejecutivo peruano a revisar la política exterior con México.
México considera la medida desproporcionada
En respuesta, la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) calificó la decisión del Congreso peruano como “excesiva y desproporcionada”.
El comunicado oficial subrayó que el asilo concedido a Betssy Chávez se otorgó en estricto cumplimiento del derecho internacional, conforme a la Convención sobre Asilo Diplomático de Caracas (1954), de la cual ambos países forman parte.
La cancillería reiteró que el asilo político es un acto legítimo y humanitario, y recordó que únicamente el Estado asilante puede determinar la naturaleza de la persecución política.
México expresó su deseo de mantener los lazos de amistad y cooperación con el pueblo peruano, pese a las tensiones actuales, e insistió en su compromiso con la solución pacífica de controversias.
Implicaciones diplomáticas y panorama futuro
La moción que declara persona non grata a Sheinbaum marca un momento de fricción en la política regional. Analistas internacionales advierten que este tipo de decisiones podrían generar una pausa temporal en los acuerdos bilaterales, aunque ambos gobiernos han mostrado disposición al diálogo.
La atención ahora se centra en si el Ejecutivo peruano adoptará medidas adicionales o buscará recomponer los canales diplomáticos con México.






