La noche del lunes se registró un violento ataque en la Región 238 de Cancún, donde un hombre perdió la vida y una mujer embarazada resultó gravemente herida. Lamentablemente, el bebé que esperaba falleció horas después mientras recibía atención médica en el Hospital General.
El hecho ocurrió poco antes de las 20:00 horas, cuando la pareja viajaba en un automóvil Nissan Tsuru azul. De acuerdo con los primeros reportes, dos sujetos a bordo de una motocicleta se aproximaron al vehículo y abrieron fuego directamente contra los ocupantes.
La violencia no da tregua en Cancún
El conductor, de aproximadamente 25 años, murió al instante dentro del automóvil. La mujer, con siete meses de embarazo, fue trasladada de emergencia al hospital con múltiples heridas. A pesar de los esfuerzos médicos, el daño causado por los disparos fue irreversible y el bebé no logró sobrevivir.
Durante la madrugada, fuentes extraoficiales confirmaron el fallecimiento del recién nacido. Personal médico continúa monitoreando el estado de salud de la madre, cuyo pronóstico se mantiene reservado.
En la escena del crimen, peritos localizaron al menos 17 casquillos percutidos, lo que sugiere un ataque directo y premeditado. La Fiscalía General del Estado inició una carpeta de investigación para esclarecer los hechos.
Vecinos exigen mayor seguridad tras ataque en la Región 238
Habitantes de la Región 238 relataron que escucharon una ráfaga de disparos y que todo ocurrió en cuestión de segundos. Al salir de sus casas, vieron el vehículo con impactos de bala y al hombre sin vida en el asiento del conductor.
La comunidad expresó preocupación por el aumento de la violencia en la zona, que contrasta con los discursos oficiales sobre una supuesta reducción en los índices delictivos. Aunque las autoridades aseguran mantener operativos permanentes, los resultados visibles para la ciudadanía aún son escasos.
Autoridades prometen resultados, pero la impunidad persiste
De acuerdo con la FGE, el caso fue turnado a la Unidad de Homicidios para continuar con las investigaciones y revisar las cámaras de seguridad cercanas. Sin embargo, la falta de avances en hechos similares ha generado escepticismo entre los habitantes de Cancún, quienes sienten que la estrategia de seguridad no logra contener la ola de violencia que afecta al estado.
Mientras tanto, la familia de las víctimas pide justicia y una respuesta real, no solo discursos. El ataque en la Región 238 es una muestra más de que la seguridad sigue siendo una deuda pendiente para las autoridades locales y federales.






