La economía de México se contrajo en el tercer trimestre en línea con lo que se había estimado preliminarmente, debido a un débil desempeño del sector industrial, que opacó una revisión positiva tanto de las actividades agropecuarias como de los servicios.
El Producto Interno Bruto (PIB) cayó 0.3 por ciento frente al periodo abril-junio, de acuerdo con cifras desestacionalizadas divulgadas hoy por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), confirmando una lectura anticipada proyectada a finales de octubre.
El resultado fue 0.1 puntos porcentuales menor al observado entre abril y junio de 2025.
Factores que influyeron en la caída de la Economía mexicana
De acuerdo con el reporte del Inegi, las actividades secundarias —manufacturas, minería y construcción— descendieron 1.5 por ciento en el periodo, manteniéndose sin cambios respecto a lo estimado previamente.
Esta contracción del sector industrial fue suficiente para opacar el crecimiento de las actividades primarias y terciarias.
La Economía mexicana depende fuertemente del dinamismo industrial, por lo que cualquier retroceso en este sector suele impactar de manera inmediata en los resultados trimestrales.
Actividades primarias y terciarias con desempeño positivo
A diferencia del sector industrial, las actividades primarias, que agrupan agricultura, pesca y ganadería, crecieron 3.5 por ciento, superando el 3.2 por ciento previsto de forma preliminar.
De igual forma, las actividades terciarias, que incluyen servicios y comercio, avanzaron 0.2 por ciento, mejorando el 0.1 por ciento señalado inicialmente.
Este comportamiento moderado, pero positivo, refleja que algunas áreas de la Economía mexicana continúan mostrando capacidad de recuperación pese a la desaceleración industrial.
Desempeño anual del PIB y comparaciones relevantes
Según la estimación oportuna del Inegi, el PIB anual del tercer trimestre cayó 0.2 por ciento respecto al mismo periodo de 2024, convirtiéndose en la variación más baja registrada en al menos cuatro años.
Las actividades secundarias retrocedieron 2.7 por ciento, mientras que los sectores de comercio y servicios crecieron 1 por ciento.
Por su parte, las actividades agropecuarias avanzaron 2.9 por ciento, consolidándose como una de las áreas con mejor rendimiento dentro de la evaluación anual.
Implicaciones para la estabilidad de la Economía mexicana
El retroceso del PIB y la caída industrial plantean desafíos importantes para la segunda mitad del año.
Analistas señalan que si bien la economía mantiene áreas de crecimiento, la desaceleración general podría influir en decisiones de inversión, expectativas empresariales y estabilidad laboral.
La evolución de la Economía mexicana en los próximos meses dependerá de factores clave como el comportamiento del sector manufacturero, la demanda interna y el entorno económico internacional.






