Un juez supremo de Perú ordenó este viernes la captura internacional y prisión preventiva por cinco meses contra la ex primera ministra peruana Betssy Chávez, quien permanece asilada en la residencia de la embajada de México en Lima mientras avanza el proceso por el fallido golpe de Estado atribuido al expresidente Pedro Castillo en diciembre de 2022.
Esta decisión surge en medio de un contexto legal complejo y de alta visibilidad pública.
Motivos señalados por el juez supremo
El juez Juan Carlos Checkley argumentó que existe peligro de fuga debido a la inasistencia de la ex funcionaria a controles biométricos y audiencias. Los medios locales reportaron que esta conducta motivó la revocación de la comparecencia restringida que estaba vigente. En este contexto, la referencia a Betssy Chávez se volvió central en la discusión pública, destacando que el juez advirtió riesgo de obstaculización del proceso.
Repercusiones diplomáticas vinculadas al caso
Antes de conocerse la decisión, el primer ministro Ernesto Álvarez descartó que Perú irrumpa en la embajada de México, reafirmando respeto al derecho internacional. Las tensiones diplomáticas aumentaron desde que México otorgó asilo a la ex primera ministra. Las autoridades peruanas remarcaron que la investigación continuará, y mencionaron nuevamente a Betssy Chávez al señalar que la revisión del salvoconducto depende de consultas pendientes en organismos internacionales.
Contexto legal y antecedentes del proceso
Chávez fue detenida en junio de 2023, permaneciendo en prisión preventiva hasta septiembre del mismo año, relacionada con el intento de golpe atribuido al expresidente Castillo. La Fiscalía solicita una pena de hasta veinticinco años.
El Tribunal Constitucional ordenó su liberación tras considerar arbitraria la prolongación de la detención previa.
Relación bilateral entre Perú y México
Tras el asilo concedido, el gobierno peruano rompió relaciones diplomáticas y condicionó cualquier autorización de salida a evaluaciones en la OEA. Además, señaló la posibilidad de denunciar a México por presunta injerencia.
Este escenario refuerza el papel de Betssy Chávez dentro del conflicto diplomático, que se ha intensificado en los últimos meses.






