Las autoridades estatales y federales implementaron un despliegue antes del mediodía, encabezado por la Guardia Nacional, el Ejército y la Fiscalía General del Estado (FGE) de Michoacán. El objetivo fue asegurar a los antiguos integrantes del equipo de seguridad del edil.
Intervención en la Casa de la Cultura
La acción se desarrolló dentro de la Casa de la Cultura, uno de los puntos desde los cuales despachaba el edil. Hasta ahora, no se han dado a conocer las identidades de los detenidos, aunque se confirmó que todos formaron parte del esquema de seguridad cercano al alcalde. En esta etapa de la investigación, las autoridades han retomado la revisión del equipo debido al papel que los escoltas de Carlos Manzo pudieron haber tenido antes y después del ataque, un punto que ha generado atención pública e institucional.
Antecedentes sobre las declaraciones previas
Días antes, el fiscal general de Michoacán había informado que el grupo sería citado nuevamente para rendir testimonio. Aunque seguían en funciones, la FGE consideró necesario profundizar en su versión de los hechos.
En su primera comparecencia, los guardias ofrecieron declaraciones iniciales; sin embargo, la fiscalía determinó que era indispensable llamarlos otra vez, argumentando que aún existían elementos por aclarar.
Participación del equipo de seguridad
Según la información difundida, todos los integrantes del cuerpo de seguridad permanecían en servicio y habían mostrado colaboración en el proceso. No obstante, el avance de la investigación permitió a las autoridades retomar la indagatoria desde diferentes ángulos, retomando la relevancia operativa que tenían los escoltas de Carlos Manzo en su día a día, un tema que aparece de manera constante en las líneas de análisis.
Manzo no eligió personalmente a su equipo
Diversas fuentes revelaron que el alcalde no seleccionó por sí mismo a quienes integrarían su seguridad. El grupo le fue recomendado por José Manuel Jiménez Aranda, exmando policial y una de las personas de mayor confianza del edil.
Identidad y trayectoria del recomendante
Jiménez Aranda, quien ocupó el cargo de secretario de Seguridad Pública, Tránsito y Vialidad cuando Manzo tomó posesión en 2024, había trabajado previamente en diversas instituciones federales.
Entre 1995 y 1996 fue jefe de grupo de la Policía Judicial Federal Militar en Ciudad de México; después, entre 1997 y 1998, fue subdelegado de la Policía Judicial Federal en la entonces Procuraduría General de la República, en Cancún.
En años posteriores, estuvo al frente de áreas estratégicas en Campeche, como jefe de Planes y Programas en el Centro de Adiestramiento de la X Región Militar entre 2011 y 2013.
Composición del equipo de seguridad
La estructura del grupo cercano al alcalde estaba formada por entre ocho y diez elementos, todos armados y con funciones operativas asignadas. Su papel era acompañarlo en traslados, eventos y actividades institucionales, por lo que formaban parte esencial de su dinámica diaria.






