La discusión legislativa sobre la reducción de la jornada laboral de 48 a 40 horas semanales se aplazará hasta febrero, según confirmó el presidente de la Comisión de Puntos Constitucionales del Senado, Óscar Cantón Zetina. El legislador señaló que la iniciativa será revisada de manera gradual debido al periodo de aplicación previsto a partir de 2027.
Legisladores prevén análisis prolongado y consultas públicas
Cantón Zetina afirmó que este año únicamente se recibirá la iniciativa presentada por la presidenta, mientras que el análisis legislativo y las reuniones formales quedarán programadas para el próximo año. Aseguró que se organizarán foros, consultas y encuentros con diversos sectores para evaluar el impacto de la modificación.
Debate sobre beneficios y límites de la propuesta
El senador rechazó que se trate de una simulación y destacó que la reforma plantea al menos un día de descanso semanal para los trabajadores, aunque organizaciones sociales han insistido en dos. Esta diferencia ha generado debate respecto al alcance real de la medida.
Enfoque en la reducción de horas y no en días libres
De acuerdo con Cantón Zetina, lo relevante es avanzar hacia la reducción de horas trabajadas, más que en el número de días de descanso. Sostuvo que la iniciativa se centra en la meta de las 40 horas semanales, tal como quedó incluida en la propuesta enviada al Congreso.
Aplicación gradual de la reforma y plazos establecidos
La iniciativa plantea una transición escalonada que se extenderá hasta 2030, con reducciones paulatinas que permitirán pasar de 48 a 40 horas de trabajo a la semana.
Cambios constitucionales y legales propuestos por el Ejecutivo
El paquete de iniciativas presentado incluye una reforma al artículo 123 de la Constitución y otra a la Ley Federal del Trabajo. Ambas buscan adecuar el marco normativo del país para alinear las regulaciones laborales con estándares internacionales.
Perspectivas de los sectores involucrados
El legislador mencionó que existe un consenso preliminar entre organizaciones sociales y empresariales, aunque persisten diferencias en torno a los tiempos de implementación y los beneficios tangibles para los trabajadores.
Retos y dudas en torno a la reforma final
A pesar del consenso señalado, representantes del sector productivo y laboral advierten que aún quedan temas por definir, como la carga operativa para pequeñas empresas o el impacto económico de la reducción de la jornada laboral.






