La mañana de este viernes se registró un ataque canino en el fraccionamiento Residencial Bali, en Playa del Carmen, donde dos menores y su padre resultaron heridos. Este hecho, que causó alarma entre los vecinos, pone nuevamente sobre la mesa la necesidad de reforzar medidas de seguridad y control animal en zonas habitacionales.
Ataque y primeros momentos de la agresión
El incidente ocurrió cuando las niñas se encontraban jugando afuera de su vivienda, dentro de una de las privadas del conjunto habitacional. La escena rápidamente se tornó crítica cuando un perro de raza pitbull, que estaba sujeto en un punto cercano, logró soltarse y se dirigió directamente hacia las menores.
De acuerdo con los primeros testimonios, el animal actuó de manera repentina y agresiva, generando pánico entre quienes se encontraban en los alrededores.
El intento por proteger a las menores
Ante el ataque, el padre de las niñas reaccionó de inmediato e intentó interponerse para evitar que el perro continuara atacándolas. A pesar de su intervención, también fue agredido y sufrió varias mordidas en el brazo y en la pierna, lo que agravó la situación y generó mayor tensión entre quienes presenciaron el hecho.
Estado de salud de los heridos
Una de las menores sufrió heridas en la pierna y el abdomen, mientras que la segunda presentó lesiones menos graves. El padre, por su parte, tuvo heridas considerables que requirieron atención especializada.
La familia optó por trasladarse por sus propios medios al Hospital CostaMed, en Plaza Centro Maya, donde los tres fueron puestos bajo observación médica para descartar complicaciones mayores.
Intervención inmediata de residentes
Vecinos del área señalaron que lograron intervenir para someter al pitbull y evitar que la situación empeorara. Mientras algunos controlaban al animal, otros brindaron apoyo emocional y logístico a la familia afectada.
Estas acciones comunitarias han sido destacadas como clave para evitar un desenlace más grave, especialmente considerando episodios similares que han ocurrido en zonas residenciales como parte de la dinámica urbana en Playa del Carmen.
Falta de confirmación oficial
Hasta el momento no se ha confirmado si autoridades municipales o personal de Protección Animal acudieron posteriormente al sitio para verificar la situación del perro o determinar posibles medidas de resguardo o sanción.
Preocupaciones de la comunidad
La situación permanece en seguimiento, a la espera de que la familia decida si interpondrá una denuncia formal. El caso ha provocado preocupación entre los residentes del fraccionamiento, quienes solicitaron mayor vigilancia, reglas claras sobre tenencia de animales y supervisión adecuada para evitar incidentes similares.






