El actor Tylor Chase, recordado por su papel como Martin Qwerly en Manual de supervivencia escolar de Ned, fue hospitalizado el día de Navidad para ingresar a un proceso de desintoxicación de 72 horas, un hecho que sus allegados describen como un momento decisivo tras años de dificultades relacionadas con adicciones y salud mental. De acuerdo con testimonios compartidos por personas cercanas, esta intervención podría representar un punto de inflexión en su proceso de recuperación.
Hospitalización y primeras versiones sobre su estado
La primera confirmación llegó por medio del influencer Jacob “Jake” Harris, quien aseguró que el padre del actor lo contactó al reconocer que la situación era insostenible. Harris señaló que Tylor Chase aceptó finalmente recibir atención médica especializada. El creador de contenido publicó un video en Instagram donde explicó que se gestionó el traslado del ex actor a un centro hospitalario.
Según su versión, un equipo de crisis acudió al lugar para valorar la situación y determinó que el ingreso era necesario debido a su condición emocional y física. La medida implica una desintoxicación supervisada durante 72 horas, bajo observación médica.
Antecedentes del deterioro y vida en las calles
La situación de Tylor Chase comenzó a atraer mayor atención pública tras la difusión de imágenes en las que se observaba al actor viviendo en las calles de Riverside, California. En semanas recientes, se reportó que fue expulsado de un motel donde había sido alojado temporalmente por su excompañero de elenco Daniel Curtis Lee, luego de causar daños en la habitación.
Su padre ha hablado en entrevistas previas sobre los desafíos del tratamiento, explicando que su hijo fue diagnosticado con trastorno bipolar y esquizofrenia. Un intento de internamiento en 2021 en Georgia no concluyó con éxito, y desde entonces su ruta personal se volvió inestable.
La red de apoyo detrás de la intervención
La intervención que derivó en su hospitalización fue impulsada por Jake Harris con apoyo de Shaun Weiss, actor de Mighty Ducks, quien atravesó un proceso de rehabilitación similar en el pasado. Weiss relató que Harris pasó más de una hora hablando con él, buscando construir confianza.
Durante ese intercambio, Chase habría expresado dudas sobre recibir ayuda e incluso afirmó: “Me gusta mi vida como es”. A pesar de ese rechazo inicial, finalmente aceptó ingresar para recibir atención.
Lo que sigue tras el tratamiento de 72 horas
Por ahora, no se ha informado cuál será el siguiente paso una vez concluido el tiempo de observación. Personas cercanas señalaron que la prioridad inmediata es estabilizarlo y que su evolución determinará si se recomienda continuar con un tratamiento prolongado en un centro especializado.
Harris concluyó que la situación genera esperanza:
“Ahora está bien cuidado. El futuro pinta bien. Solo necesitaba que alguien hiciera algo para ayudarlo”.






