El presidente estadounidense Donald Trump insistió este lunes en que su gobierno mantiene conversaciones con las autoridades cubanas para alcanzar un acuerdo que permita flexibilizar el embargo energético.
Durante declaraciones a medios desde el Despacho Oval, el mandatario señaló que las negociaciones relacionadas con el petróleo a Cuba podrían abrir la puerta para que cubanos residentes en Estados Unidos vuelvan a visitar a sus familiares en la isla.
Restricciones energéticas y crisis económica
Trump volvió a subrayar la compleja situación económica que enfrenta Cuba, a la que calificó como una nación en bancarrota tras la aplicación de sanciones que castigan con aranceles a cualquier país que envíe crudo a la isla.
Según el mandatario, Cuba dejó de recibir apoyo energético de aliados estratégicos, lo que ha incrementado el impacto del petróleo a Cuba como un factor clave dentro de la crisis financiera y productiva del país.
Postura de México ante el embargo
El presidente estadounidense aseguró también que México dejará de enviar petróleo a Cuba, en un contexto donde el gobierno mexicano ha sostenido una postura distinta en materia humanitaria.
La presidenta Claudia Sheinbaum ha señalado que México mantendrá el envío de ayuda material a Cuba por razones humanitarias, mientras explora vías diplomáticas para retomar el suministro energético, lo que mantiene abierto el debate sobre el petróleo a Cuba en la región.
Migración y vínculos familiares
Trump destacó que muchos cubanos residentes en Estados Unidos desean regresar temporalmente a la isla para visitar a sus familias, recordando las difíciles condiciones en las que miles abandonaron su país en décadas pasadas.
Estas declaraciones se dan en medio de un contexto donde el petróleo a Cuba se ha convertido en una pieza central para aliviar las restricciones económicas que afectan directamente a la población.
Presión internacional y posible acuerdo
El mandatario estadounidense afirmó que las autoridades cubanas se verán obligadas a buscar un acuerdo con Washington ante la falta de suministro energético, lo que podría marcar un punto de inflexión en la relación bilateral.
La crisis energética y social se agravó luego de que Cuba dejara de recibir petróleo de Venezuela, situación que se intensificó tras acciones de Estados Unidos contra el gobierno de Nicolás Maduro, escenario que sigue influyendo en el debate sobre el petróleo a Cuba.






