Las autoridades de la Ciudad de México comenzaron a blindar el Palacio Nacional, así como otros puntos emblemáticos del Centro Histórico de la capital, a dos días de que se lleve a cabo la marcha del 8 de marzo con motivo del Día Internacional de la Mujer.
Vallas metálicas en el Zócalo y monumentos históricos
Este viernes el gobierno de Clara Brugada instaló una serie de vallas metálicas en las inmediaciones del Zócalo para resguardar los inmuebles ante las protestas de colectivas feministas programadas para este domingo. Asimismo, las autoridades comenzaron a blindar el Monumento a la Revolución, el Ángel de la Independencia, el Palacio de Bellas Artes y el Hemiciclo a Juárez, en un operativo de seguridad que abarca los principales puntos del corazón histórico de la capital.
Palacio Nacional en el centro del operativo de seguridad del 8M
El Palacio Nacional se convierte nuevamente en el epicentro de las medidas preventivas ante la marcha feminista, tal como ha ocurrido en ediciones anteriores. La presidenta Claudia Sheinbaum había anticipado el pasado 4 de marzo que probablemente se blindaría el inmueble ante la posibilidad de que el llamado “bloque negro” intentara dañarlo durante las manifestaciones del domingo.
Las palabras de Sheinbaum sobre el blindaje
La mandataria explicó su postura al respecto: “Para proteger hasta a las mismas mujeres, evitamos que haya una confrontación entre la Policía y estos grupos. Entonces, de otra manera tendrían que ser las mujeres policías quienes se enfrentaran a estos grupos, que traen artefactos y demás.” La declaración generó reacciones divididas entre colectivas feministas y ciudadanía en general.
Miles de mujeres marcharán este domingo en todo el país
Este 8 de marzo miles de mujeres saldrán a las calles para marchar por las avenidas principales de la capital, manifestándose en contra de los feminicidios y la violencia de género en distintos ámbitos, tanto laboral como familiar. Se espera que estas expresiones se repliquen en distintas ciudades de las 32 entidades del país, convirtiendo la jornada en una de las movilizaciones más importantes del año a nivel nacional.
Antecedentes: pancartas, graffiti y mensajes en marchas anteriores
En marchas anteriores, las manifestantes han llegado a colgar pancartas y mantas sobre las vallas, así como a marcarlas con graffiti o pintura con mensajes pidiendo justicia para las víctimas de la violencia en el país. Estos antecedentes son precisamente los que motivaron a las autoridades a anticiparse con el despliegue de medidas de seguridad en los días previos a la manifestación.
Tensión entre seguridad y derecho a manifestarse
El blindaje del Palacio Nacional y otros monumentos históricos abre de nuevo el debate sobre el equilibrio entre la protección del patrimonio público y el derecho legítimo de las mujeres a manifestarse en espacios históricos y simbólicos de la ciudad. Organizaciones feministas han señalado en diversas ocasiones que las vallas representan una barrera no solo física sino simbólica frente a sus demandas de justicia y seguridad.






