El piloto mexicano Sergio “Checo” Pérez, que regresa esta temporada a la Fórmula 1 con la nueva escudería Cadillac, no pudo participar en la clasificación para la carrera sprint del Gran Premio de China debido a un problema con la bomba de combustible de su monoplaza. La falla lo condenó a salir desde la posición 22 y última de la parrilla, en lo que fue una jornada sumamente complicada para Checo Pérez en el circuito de Shanghai.
La falla que ya se ha repetido demasiadas veces
Al término de la sesión clasificatoria, el piloto tapatío no ocultó su malestar. Calificó la situación como “muy frustrante” y reconoció que el problema con la bomba de combustible no es nuevo para el equipo. “Llevamos sufriendo con eso mucho tiempo, demasiado. No hemos sido capaces de resolverlo y ya van muchas veces que sufrimos ese problema”, declaró ante los medios de comunicación, dejando en evidencia que se trata de una falla recurrente que Cadillac no ha logrado solucionar.
Incertidumbre de cara a la carrera sprint
Pérez admitió desconocer si el equipo será capaz de resolver el inconveniente antes de la carrera sprint de este sábado. “El equipo está trabajando muy duro, veremos si son capaces de arreglarlo o no”, señaló con cautela. El problema además limitó severamente su tiempo en pista durante la jornada: “Tuvimos el mismo problema esta mañana, así que el rodaje ha estado muy limitado por ahora. No hemos encontrado una solución y espero de verdad que pronto la hallemos”, agregó.
El debut de Cadillac en la F1, bajo presión desde la segunda fecha
La situación resulta especialmente delicada considerando que Cadillac debuta esta temporada en la Fórmula 1 y ya en la segunda parada del calendario enfrenta una falla mecánica repetitiva que le impide a su piloto más experimentado siquiera participar en las sesiones clasificatorias. La escudería estadounidense tiene trabajo por delante si quiere que su proyecto en la máxima categoría del automovilismo mundial gane credibilidad en las próximas fechas.
Russell domina la clasificación sprint en Shanghai
Mientras Checo Pérez observaba desde el garaje, en pista se definía una parrilla encabezada por el británico George Russell con Mercedes. El actual líder del campeonato marcó un tiempo de 1:31.520 en los 5.451 metros del circuito de Shanghai durante la tercera ronda clasificatoria, superando a su compañero de equipo, el italiano Andrea Kimi Antonelli, por poco menos de tres décimas.
Los primeros lugares de la parrilla sprint
La segunda fila quedó conformada por el vigente campeón mundial Lando Norris con McLaren en tercera posición y Lewis Hamilton con Ferrari en cuarta, piloto que precisamente ganó el sprint en China el año pasado. Oscar Piastri, ganador del Gran Premio de China en 2025, arrancará quinto, mientras que el cuatro veces campeón Max Verstappen con Red Bull saldrá desde la octava posición, en una jornada discreta para el neerlandés.
Los hispanohablantes, relegados al fondo de la parrilla
La representación de pilotos hispanohablantes quedó confinada a la parte trasera de la parrilla. El mejor de ellos será el argentino Franco Colapinto con Alpine en el decimocuarto lugar, seguido del español Carlos Sainz con Williams en la décimo séptima posición, Fernando Alonso con Aston Martin en la décimo novena y Checo Pérez cerrando la fila desde el lugar 22.
El formato sprint y lo que está en juego
La carrera sprint del Gran Premio de China será la primera de este formato en la temporada 2026. El piloto que cruce primero la línea de meta acumulará 10 puntos, el segundo recibirá 8 y desde ahí, un punto menos por cada posición hasta el octavo clasificado, que sumará un único punto. Para Pérez, remontar desde el último lugar representa un desafío enorme, aunque no imposible si el equipo logra resolver la falla mecánica y el mexicano encuentra el ritmo necesario durante la carrera.
La siguiente parada: Japón y el circuito de Suzuka
Tras la cita en territorio chino, el calendario de la Fórmula 1 llevará a los pilotos a Japón para disputar la siguiente prueba en el mítico circuito de Suzuka el próximo 29 de marzo, donde Pérez y Cadillac tendrán una nueva oportunidad para demostrar que los problemas mecánicos quedaron atrás.






