El Departamento de Justicia de Estados Unidos emitió una ficha de recompensa de hasta 10 millones de dólares a quien proporcione información útil para la captura de Mojtabá Jamenei, líder supremo de Irán, así como de otros altos mandos de la Guardia Revolucionaria Islámica. La oferta fue difundida a través de la cuenta oficial en X de Reward for Justice, el programa de recompensas del gobierno estadounidense.
La ficha de recompensa y el llamado a informantes
El mensaje que acompañó la publicación fue directo: “¿Tienes información sobre estos líderes terroristas iraníes? Envíanos una pista. Podrías optar a una recompensa y a la reubicación.” Con ello, Washington busca obtener inteligencia clave sobre el círculo más cercano al poder en Teherán en medio de la escalada militar entre ambas naciones.
Los nombres incluidos en la ficha
Junto a Mojtabá Jamenei, la ficha incluye los nombres de otros funcionarios iraníes de alto rango: Ali Asghar Hejazi, subjefe de personal de la oficina del líder supremo; Ali Larijani, secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional; Yahya Rahim Safavi, asesor militar; Eskandar Momeni, ministro del Interior; y Esmail Khatib, ministro de Inteligencia y Seguridad.
Cuatro nombres que permanecen en el anonimato
Además de los funcionarios identificados, la ficha incluye a cuatro miembros más cuyos nombres no fueron revelados públicamente: el secretario del Consejo de Defensa, un asesor del líder supremo, el jefe de la Oficina Militar y el comandante del cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica. Su identidad se mantiene bajo reserva por razones de inteligencia.
Las revelaciones del secretario de Defensa de EU
El secretario del Departamento de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, hizo declaraciones contundentes durante una rueda de prensa al referirse al estado físico de Mojtabá Jamenei tras casi dos semanas de ataques estadounidenses e israelíes contra Irán. “El nuevo líder supremo de Irán está herido y probablemente desfigurado”, afirmó sin rodeos.
Un comunicado sin voz ni imagen
Hegseth también cuestionó la capacidad del líder iraní para ejercer el poder de manera efectiva. “Sabemos que el nuevo y llamado líder no tan supremo está herido y probablemente desfigurado. Ayer emitió un comunicado. Uno débil, en realidad, pero no había voz ni video. Era un comunicado escrito”, señaló el funcionario, lo que refuerza las dudas sobre el verdadero estado de salud de quien hoy encabeza el gobierno de Teherán en uno de los momentos más críticos para la región.






