Un ataque que ha generado alarma internacional estremeció la madrugada de este lunes a Londres.
Cuatro ambulancias de voluntarios pertenecientes a una organización judía de rescate fueron incendiadas frente a una sinagoga en el barrio de Golders Green, una zona reconocida por albergar a la mayor comunidad judía de la capital británica.
Las autoridades investigan el hecho como un crimen de odio antisemita, luego de que cámaras de seguridad captaran a tres personas enmascaradas provocando el fuego de forma deliberada.
Explosiones en la madrugada y evacuaciones de emergencia
El ataque ocurrió alrededor de la 1:36 de la madrugada (hora local), cuando fuertes explosiones despertaron a los residentes del norte de la ciudad. Las llamas iluminaron el cielo nocturno mientras decenas de bomberos acudían al lugar para contener el incendio.
La Policía Metropolitana de Londres confirmó que el incidente se está tratando como un delito de odio y que varios vecinos fueron evacuados de manera preventiva.
De acuerdo con las autoridades, las explosiones se habrían originado por los tanques de gas instalados en las ambulancias.
Ambulancias de rescate judías fueron blanco directo
Las unidades incendiadas pertenecían a Hatzola Northwest, un servicio voluntario de emergencias médicas operado por la comunidad judía local.
Muestran a tres sospechosos acercándose a una de las ambulancias y prendiéndole fuego. Una toma aérea posterior evidenció cuatro vehículos calcinados estacionados frente a la sinagoga.
El presidente de la organización, Shloimie Richman, confirmó que cuatro de las seis ambulancias del grupo resultaron destruidas.
“Fueron objetivo deliberado de un ataque incendiario”, declaró Richman.
La policía informó que continúa la búsqueda de tres sospechosos, aunque hasta el momento no se han realizado arrestos.
Testigos describen escenas de terror
Vecinos de la zona relataron momentos de pánico tras escuchar múltiples detonaciones.
Charlie Richards, residente local, grabó un video donde se observa una gran explosión anaranjada seguida de una columna de humo elevándose sobre el barrio.
Otros habitantes, como Gedale Weinberg y Anita Zadeh, afirmaron que el olor a humo llegó hasta sus viviendas y expresaron temor por la seguridad de la comunidad.
“Es un acto terrible… estamos viviendo tiempos aterradores”, señaló Weinberg.
“Debería haber más patrullaje policial; esta es la principal zona judía de Londres”, agregó Zadeh.
Golders Green: corazón de la comunidad judía londinense
El barrio alberga numerosas sinagogas, escuelas religiosas y restaurantes kosher. Su identidad cultural lo ha convertido en un punto clave para la comunidad judía británica, especialmente la ortodoxa.
Por ello, el ataque ha generado una profunda conmoción social y un fuerte sentimiento de vulnerabilidad entre los residentes.
El concejal local Dean Cohen calificó el incidente como un golpe devastador:
“No se puede caer más bajo que destruir ambulancias que están ahí para salvar vidas”.
Reacciones políticas: condena nacional al antisemitismo
El primer ministro británico, Keir Starmer, condenó enérgicamente el ataque y lo describió como:
“Un ataque incendiario antisemita profundamente impactante”.
Starmer reiteró que el antisemitismo “no tiene cabida” en la sociedad británica.
Por su parte, la ministra de Justicia, Sarah Sackman, quien también representa a Golders Green en el Parlamento, aseguró que los responsables enfrentarán todo el peso de la ley.
Aumento del antisemitismo en Reino Unido
El ataque ocurre en un contexto de creciente preocupación por delitos de odio contra comunidades judías en Reino Unido.
Según el censo más reciente (2021), cerca de 300 mil personas se identifican como judías en Inglaterra y Gales.
El año pasado, el propio Starmer advirtió que el antisemitismo estaba “resurgiendo” en el país. Sus declaraciones se produjeron tras el asesinato de dos fieles judíos en un ataque con arma blanca frente a una sinagoga en Manchester.
Investigación en curso
Las autoridades continúan analizando grabaciones de seguridad y recabando testimonios para identificar a los responsables.
Mientras tanto, la comunidad judía de Londres exige mayor protección y presencia policial para evitar nuevos ataques.
El incendio de ambulancias destinadas a salvar vidas no solo representa un acto de vandalismo extremo, sino un mensaje de odio que ha encendido las alertas de seguridad en toda Gran Bretaña.






