Un video que circuló ampliamente en redes sociales desató la polémica en Quintana Roo. En las imágenes, un trabajador del Imoveqroo —el Instituto de Movilidad de Quintana Roo— aparece aparentemente dormido dentro de una unidad oficial de la dependencia. La grabación generó una oleada de críticas por parte de usuarios que señalaron el presunto mal uso de recursos públicos durante el horario laboral, lo que obligó a la institución a actuar de inmediato.
Imoveqroo actuó tras la viralización del video
Ante la rápida difusión del material en plataformas digitales, el instituto estatal intervino para revisar el caso, identificar al trabajador involucrado y determinar las responsabilidades correspondientes. El proceso no tardó en concluir: la dependencia anunció, mediante un comunicado oficial, la baja inmediata del empleado captado en el video.
Comunicado oficial y postura institucional
En el documento dado a conocer públicamente, el Imoveqroo fue contundente en su posicionamiento. La institución señaló que conductas como la documentada en el video van en contra de los principios de ética, responsabilidad y uso correcto del patrimonio gubernamental. Textualmente, el comunicado indica que “en el Instituto no se toleran conductas contrarias a la ética, la responsabilidad y el uso adecuado de los recursos públicos”. Asimismo, la dependencia reiteró su compromiso institucional con la legalidad, la transparencia y el respeto hacia la ciudadanía quintanarroense.
Contexto del incidente y reacciones en redes
El video en cuestión no tardó en acumular comentarios y compartidos en distintas redes sociales. Para muchos usuarios, las imágenes representaron un ejemplo claro del despilfarro de recursos públicos y de la falta de supervisión dentro de las instituciones del estado. Fue precisamente esta presión ciudadana la que aceleró la respuesta del organismo. El caso dejó en evidencia cómo los mecanismos de vigilancia social digital pueden tener un impacto directo en la rendición de cuentas de las dependencias gubernamentales.
Ciudadanos exigen mayor claridad en el proceso
Aunque el despido del trabajador fue anunciado con rapidez, la decisión no cerró del todo el debate. Diversos ciudadanos expresaron en redes sociales su inconformidad, no con la sanción en sí, sino con la falta de información sobre el procedimiento administrativo que derivó en ella.
Las preguntas que la sociedad quiere responder
Entre los cuestionamientos más frecuentes destaca saber cuándo comenzó exactamente la investigación interna, quién fue el funcionario que la ordenó y qué área asumió la responsabilidad de conducirla. Igualmente, la ciudadanía pregunta si se levantó un acta administrativa formal y si el trabajador tuvo la oportunidad de presentar su versión de los hechos antes de ser dado de baja.
Lo que la institución debe aclarar
Quienes han seguido el caso coinciden en un punto: así como el Imoveqroo demostró agilidad para comunicar la destitución del empleado, esa misma velocidad de respuesta debería replicarse al momento de ofrecer un informe detallado sobre cada etapa del proceso. La exigencia ciudadana no busca revertir la sanción, sino garantizar que la decisión se tomó conforme a derecho y con pleno respeto a las garantías del trabajador, algo que, en un Estado de Derecho, no debería estar en duda.






