Lo que se veía venir para muchos especialistas en medio ambiente comienza a tomar forma con evidencias concretas. Miembros de la organización de ciencia ciudadana Cenotes Urbanos advierten que las fallas tipo hundimiento detectadas recientemente en las vías del Tren Maya, a la altura de Xpu-ha al sur de Playa del Carmen, podrían ser apenas la punta del iceberg de un problema de mayor dimensión que permanece oculto por la dificultad de acceso a varios tramos de la infraestructura.
Pilotes Apuntalados y una Pregunta sin Respuesta
Alejandra Flores, integrante de Cenotes Urbanos, explicó que el grupo ha logrado registrar de manera directa cómo se están realizando trabajos de apuntalamiento en las columnas del viaducto en el sitio recientemente señalado. Sin embargo, lo que más preocupa a la organización no es lo que han podido ver, sino lo que no han podido verificar. De los aproximadamente 15 mil pilotes que sostienen la estructura elevada del Tren Maya, Cenotes Urbanos ha podido documentar solo una fracción, precisamente porque existen zonas de difícil acceso que impiden una inspección completa.
La Advertencia de Flores: Miles de Pilotes sin Revisar
“Hemos documentado cómo están tratando de apuntalar en este sitio estas columnas. Ahora, imaginen cuántas de estas columnas, quince mil de estos pilotes, nosotros hemos documentado poquitos, no hemos documentado los 15 mil porque hay lugares que no son de fácil acceso, imaginemos cuántos de estos que no hemos documentado pueden estar en la misma situación y no lo sabemos”, señaló la ambientalista. La declaración resume con claridad el tamaño de la incertidumbre que rodea al estado real de la infraestructura en esta zona de la Península de Yucatán.
Reportes de Hundimientos que Desataron la Alarma
La controversia tomó fuerza pública la semana pasada, cuando comenzaron a circular múltiples reportes sobre presuntos hundimientos en el tramo 5 sur de la obra, específicamente a la altura del pueblo de San Carlos, dentro del territorio municipal de Playa del Carmen. Los señalamientos rápidamente captaron la atención tanto de organizaciones ambientalistas como de medios de comunicación, poniendo nuevamente bajo la lupa las condiciones geológicas sobre las que fue construido el proyecto.
Pilotes que se Deshacen al Contacto con el Agua Subterránea
Además de los hundimientos superficiales, la organización ha documentado otro problema que ya venía siendo denunciado desde principios del año: el deterioro de los pilotes al entrar en contacto con el agua de los ríos subterráneos que corren bajo la traza del viaducto. Este sistema de ríos subterráneos, considerado uno de los más grandes del mundo, representa un desafío estructural que desde el inicio del proyecto fue señalado por expertos como un factor de riesgo crítico.
El Suelo Kárstico: La Variable que lo Complica Todo
Alejandra Flores advirtió que cualquier intento de corrección estructural enfrenta una complejidad adicional determinante: el suelo kárstico que caracteriza a toda la Península de Yucatán. Este tipo de terreno, formado por roca caliza altamente porosa y atravesado por una densa red de cavernas, cenotes y ríos subterráneos, no ofrece la estabilidad que requiere una obra de esta magnitud y genera condiciones en las que los daños pueden propagarse de maneras difíciles de predecir o detectar a tiempo.
La Evidencia Visible y lo que Podría Haber Debajo
La ambientalista fue contundente al describir el panorama: “El viaducto elevado está sobre esta cadena de ríos subterráneos de las más grandes del mundo y no está aguantando el peso. Vemos un agujero aquí, pero no sabemos cuántos agujeros hay más abajo. Era evidente este hundimiento, además de los pilotes que se están deshaciendo y no sólo eso, también la evidencia de derrame de concreto”. Para Cenotes Urbanos, lo documentado hasta ahora obliga a una revisión exhaustiva e independiente de toda la infraestructura, especialmente en los tramos donde el acceso ha sido restringido o limitado.






