El precio de la tortilla se encuentra en el centro de un nuevo debate nacional, luego de que productores advirtieran que mantener los costos actuales resulta cada vez más complicado debido al aumento en gastos operativos, lo que abre la puerta a posibles incrementos en distintas regiones del país.
Tortilleros señalaron que factores como la cadena de costos, la informalidad y la sobreoferta de negocios han generado un escenario que califican como “insostenible”. Esto contrasta con la postura del Gobierno federal, que sostiene que no existen condiciones para un aumento, argumentando que el maíz y la harina mantienen precios estables.
Costos operativos presionan al sector
El presidente del Consejo Nacional de la Tortilla (CNT), Homero López, explicó que el problema no radica directamente en el costo del maíz, sino en toda la estructura necesaria para producir el alimento. Elementos como salarios, impuestos, seguridad social, licencias, dictámenes de protección civil, papel grado alimenticio, refacciones y energéticos han incrementado de manera constante.
En este contexto, el precio de la tortilla se ve impactado por factores acumulados durante los últimos tres años, lo que ha reducido significativamente los márgenes de ganancia de los negocios formales. El dirigente enfatizó que, aunque un aumento en la harina tendría un impacto limitado, el resto de los costos sí representa una carga considerable para los productores.
Informalidad y sobreoferta agravan la situación
Uno de los principales problemas señalados por el sector es la competencia desleal del comercio informal, que distorsiona el mercado. Actualmente, en México existen más de 130 mil tortillerías, con un consumo promedio superior a 65 kilogramos por persona al año.
El precio de la tortilla varía a nivel nacional, con un promedio de 24.2 pesos por kilogramo, aunque puede ir desde los 15.75 hasta los 31 pesos. Sin embargo, la alta cantidad de establecimientos —estimada en hasta un 280 % más de los necesarios— ha reducido el volumen de ventas por negocio, afectando su rentabilidad.
Gobierno rechaza incremento
Desde el Gobierno federal, la presidenta Claudia Sheinbaum ha reiterado que no existe justificación para un aumento en el costo del producto, señalando que los precios del maíz se encuentran en niveles históricamente bajos.
En este sentido, instruyó a la Secretaría de Agricultura a mantener diálogo con los sectores involucrados en el Acuerdo Nacional Maíz-Tortilla, mientras que dependencias como Profeco han reforzado la vigilancia en más de 600 tortillerías para verificar el cumplimiento de los acuerdos establecidos.






