La Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México reiteró este lunes que tres servidores públicos fueron separados de sus cargos como consecuencia directa de las omisiones detectadas en el manejo del caso del feminicidio de Edith Guadalupe, ocurrido en la alcaldía Benito Juárez. El anuncio fue encabezado en rueda de prensa por la titular de la dependencia, Bertha Alcalde Luján, quien ofreció detalles sobre la identidad y las fallas específicas de cada uno de los funcionarios cesados.
El Ministerio Público que Omitió Información Clave
El primero de los funcionarios separados de su cargo es un agente del Ministerio Público, quien de acuerdo con la información presentada por la fiscal, no proporcionó a los policías de investigación los datos del domicilio necesarios para que pudieran llevar a cabo las diligencias correspondientes al caso. Esta omisión representó una falla en la cadena de atención desde el inicio del proceso y retrasó las acciones que pudieron haber marcado una diferencia en el desenlace del caso de Edith Guadalupe.
El Policía que Habría Solicitado un Soborno a la Familia
El segundo funcionario cesado es un policía de investigación que fue el primer contacto de la familia de la víctima durante el proceso de denuncia. Según los señalamientos recogidos por la Fiscalía, este elemento habría solicitado un soborno a los familiares de Edith Guadalupe, una conducta que además de representar una falta grave a la ética del servicio público, obstaculizó directamente la atención oportuna que merecía el caso.
El Policía que No Realizó la Visita al Domicilio
El tercer servidor público separado de sus funciones es otro agente de investigación, a quien se le señala de no haber acudido al domicilio señalado aun cuando ya se contaba con la dirección exacta. Esta omisión resultó determinante, ya que la visita oportuna al inmueble podría haber cambiado el curso de los hechos. La fiscal fue enfática al reconocer que existieron fallas concretas y documentadas en el proceso de atención al caso.
Una Espera de 15 Horas que Nadie Puede Justificar
Uno de los momentos más contundentes de la rueda de prensa fue cuando Bertha Alcalde Luján admitió abiertamente que las autoridades tardaron 15 horas en atender el reporte relacionado con el caso. Esta demora, combinada con las omisiones individuales de los servidores públicos cesados, configura un cuadro de negligencia institucional que la propia titular de la Fiscalía reconoció sin reservas ante los medios de comunicación.
Las Cámaras de Vigilancia Fueron Apagadas Antes del Crimen
El otro dato que generó mayor impacto en la conferencia fue la revelación sobre las cámaras de videovigilancia del inmueble. De acuerdo con lo explicado por la fiscal, el presunto agresor tenía acceso completo a las videograbaciones del lugar y las desconectó antes de que la víctima llegara al edificio. “Efectivamente, se desconectaron antes las cámaras de vigilancia, antes de que la víctima subiera”, confirmó Alcalde Luján, un detalle que apunta a una acción premeditada por parte del agresor para eliminar evidencia del crimen.
Un Feminicidio que Sacudió a la Ciudad de México
El caso de Edith Guadalupe ha generado una amplia indignación social en la Ciudad de México y a nivel nacional, no solo por la brutalidad del crimen sino por las fallas institucionales que salieron a la luz durante la investigación. Las omisiones reconocidas por la propia Fiscalía, el presunto soborno solicitado por un funcionario y la manipulación de las cámaras de seguridad por parte del agresor conforman un caso que pone bajo la lupa la efectividad del sistema de atención a las víctimas de violencia de género en la capital del país.






