El caso de Rocha Moya volvió a escalar en la agenda pública luego de que autoridades estadounidenses advirtieran que las acciones contra el narcotráfico apenas comienzan. Las declaraciones se dieron en el marco de una audiencia en el Senado de Estados Unidos, donde se abordaron presuntos vínculos entre funcionarios y organizaciones criminales.
Postura de autoridades estadounidenses
El director de la Administración de Control de Drogas, Terrance Cole, afirmó que las recientes acusaciones forman parte de una estrategia más amplia.
Durante su intervención, indicó que estas acciones representan el inicio de una serie de medidas que podrían ampliarse en el futuro, en relación con investigaciones sobre narcotráfico.
Investigación en Estados Unidos
Las autoridades estadounidenses han señalado presuntos vínculos entre actores políticos y grupos delictivos, en particular con una facción del Cártel de Sinaloa.
En este contexto, Rocha Moya ha sido mencionado dentro de las acusaciones que se investigan en ese país. Asimismo, Rocha Moya aparece en el centro del debate por su presunta relación con estos hechos, los cuales aún forman parte de procesos legales en curso.
Licencia al cargo
Tras darse a conocer la acusación, el entonces gobernador solicitó licencia temporal a su cargo. El Congreso local designó a una funcionaria estatal como gobernadora interina, con el objetivo de garantizar la continuidad administrativa en la entidad.
Declaración oficial
El secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, reiteró que en México no existe una investigación abierta en contra del exmandatario.
Las autoridades federales han señalado que, hasta el momento, no se han detectado elementos que deriven en una indagatoria formal dentro del país.






