Luego de la circulación de versiones en redes sociales sobre supuestos problemas estructurales en el Puente Nichupté, la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes salió a desmentir categóricamente dicha información. De acuerdo con la dependencia, los señalamientos sobre presuntos “apuntalamientos de emergencia” no corresponden a la realidad y forman parte de información incorrecta difundida sin sustento técnico.
La institución explicó que, antes de su apertura, el puente fue sometido a diversas pruebas de resistencia, las cuales arrojaron resultados satisfactorios, garantizando su estabilidad y seguridad para los usuarios.
Puente Nichupté y su diseño estructural
El Puente Nichupté fue concebido bajo criterios de ingeniería especializados, adaptados a las condiciones geológicas particulares de la región de Quintana Roo. Según la SICT, se trata de una obra que incorpora elementos estructurales visibles, especialmente en la zona cercana al entronque Kukulcán, los cuales forman parte integral del diseño y no representan fallas.
Entre los componentes más relevantes se encuentran pilas de cimentación y cabezales metálicos de acero de alta resistencia, diseñados para soportar las características del subsuelo kárstico presente en la zona. Esto permite una mejor distribución de cargas hacia el estrato de soporte, evitando desplazamientos y garantizando la estabilidad del puente.
Pruebas garantizan seguridad operativa
Previo a su puesta en funcionamiento, la infraestructura fue sometida a estrictos procesos de validación. Estas pruebas incluyeron maniobras de frenado, impactos controlados y circulación de vehículos pesados, con el objetivo de evaluar su desempeño en condiciones reales.
La SICT detalló que los resultados obtenidos en estas evaluaciones confirmaron que la estructura cumple con los estándares requeridos, reforzando la confiabilidad del proyecto ante cualquier tipo de operación vehicular.
Supervisión constante y monitoreo técnico
Además de las pruebas iniciales, las autoridades mantienen un monitoreo constante del comportamiento estructural mediante supervisión especializada. Este seguimiento se realiza a través de controles topográficos que permiten detectar cualquier variación en la estructura.
La dependencia reiteró que la seguridad de los usuarios es una prioridad en todas las etapas del proyecto, desde su construcción hasta su operación, destacando que el puente continúa bajo revisión técnica permanente para asegurar su correcto funcionamiento.






