Luego de que una investigación elaborada por especialistas de la Universidad Nacional Autónoma de México y el fondo canadiense New Frontiers in Research Fund revelara afectaciones a la salud derivadas de la exposición prolongada al sargazo en descomposición, la gobernadora de Quintana Roo, Mara Lezama Espinosa, informó que las autoridades revisarán a detalle los resultados del estudio para evaluar posibles medidas de protección en la entidad.
La mandataria estatal explicó que existe coordinación permanente con autoridades federales y municipales encargadas de la limpieza de playas para monitorear cualquier situación relacionada con la llegada masiva de la macroalga en distintos puntos del Caribe mexicano.
Mantienen coordinación con autoridades federales
La titular del Ejecutivo estatal señaló que diariamente se mantiene comunicación con la Secretaría de Marina y con el personal involucrado en las labores de recolección en las costas de Quintana Roo.
De acuerdo con Mara Lezama, gran parte de quienes participan en estas tareas pertenecen a la Marina y a las áreas de Zona Federal Marítimo Terrestre. Además, recordó que durante su administración municipal también participó directamente en jornadas de limpieza sin presentar afectaciones personales.
Gobierno revisará hallazgos científicos
La gobernadora destacó que el análisis presentado por los investigadores representa información relevante para el estado, por lo que será revisado cuidadosamente antes de determinar posibles acciones.
Indicó que las decisiones públicas deben sustentarse en evidencia científica para diseñar estrategias efectivas y coordinar acciones junto con la Secretaría de Marina. Asimismo, subrayó que el comportamiento del sargazo cambia dependiendo de su etapa, ya que no genera las mismas condiciones cuando está fresco que cuando entra en proceso de descomposición. El sargazo acumulado por largos periodos puede liberar compuestos dañinos que afectan tanto al medio ambiente como a quienes trabajan cerca de estas zonas.
Emisiones tóxicas encendieron las alertas
El estudio científico advirtió que la macroalga, al descomponerse, libera sulfuro de hidrógeno (H₂S), un gas identificado por su olor similar al huevo podrido y que puede resultar perjudicial para la salud humana.
Los investigadores señalaron que casi la mitad de las mediciones realizadas durante el trabajo de campo superaron los límites permitidos en México para jornadas laborales de ocho horas continuas.
Entre los síntomas más frecuentes detectados en trabajadores y personas expuestas se encuentran irritación y ardor en la piel, dermatitis, dolores de cabeza, fatiga, náuseas, mareos y congestión nasal.
Casos severos registrados en trabajadores
La investigación también documentó casos más delicados en personas con exposición constante durante largos periodos. Entre las afectaciones reportadas se encuentran vómitos, problemas de sueño, infecciones cutáneas, pérdida de vello en las piernas e incluso caída de uñas.
Buscan proteger a trabajadores y medio ambiente
Ante estos resultados, la gobernadora indicó que el objetivo principal será atender cualquier situación que represente un riesgo para la población y para quienes participan en las labores de limpieza.
Añadió que será necesario revisar cada etapa del fenómeno para determinar qué medidas podrían implementarse y así proteger tanto a los trabajadores como a los ecosistemas costeros afectados por el arribo masivo de macroalgas.






