El contralmirante Fernando Farías Laguna ingresó la mañana de este viernes al penal de alta seguridad número 1 del “Altiplano”, ubicado en Almoloya de Juárez, Estado de México, luego de su expulsión de Argentina y entrega a las autoridades mexicanas.
Acusación por tráfico de combustible
Farías Laguna es acusado de encabezar una red criminal dedicada al tráfico de combustible en la Marina junto con su hermano, el vicealmirante Manuel Roberto Farías Laguna, quien también se encuentra recluido en esa cárcel. En ese periodo, su tío, José Rafael Ojeda Durán, era titular de esa dependencia.
Traslado desde Argentina
El contralmirante llegó esta madrugada a la Ciudad de México después de haber sido expulsado de Argentina y entregado a las autoridades mexicanas. El vuelo partió alrededor de las 3:30 de la tarde del jueves.
Vuelo de aproximadamente 10 horas
La aeronave Gulfstream G450, con matrícula ANX1202, realizó un trayecto de aproximadamente 10 horas desde Buenos Aires, con una escala en el aeropuerto internacional Alfonso Bonilla, en Cali, Colombia.
Fernando Farías Laguna fue trasladado al penal
Después de su llegada a México, Fernando “N” fue presentado ante un médico legista para ser certificado y posteriormente trasladado al Centro Federal de Readaptación Social No. 1 “Altiplano”.
Arribo al penal de alta seguridad
Fernando Farías Laguna llegó al penal de alta seguridad alrededor de las 6:18 horas, a bordo de un helicóptero que partió desde el hangar de la Fiscalía General de la República.
Investigación por una mega red criminal
El contralmirante es señalado de encabezar una mega red criminal de tráfico de combustible a través de las aduanas junto con otras 15 personas. Además, se le imputan los delitos de lavado de dinero y delincuencia organizada.
Primera audiencia sería este viernes
Se espera que este viernes se lleve a cabo la primera audiencia en el Centro de Justicia Penal Federal del Altiplano, donde el contralmirante pueda ser procesado.
Operación con buques tanque
De acuerdo con la investigación, la organización utilizaba buques tanque que arribaban a puertos como Tampico, en Tamaulipas, o Ensenada, en Baja California, transportando hidrocarburos declarados presuntamente como aceites o aditivos con la finalidad de evadir el pago de impuestos.
Participación de servidores públicos
La Fiscalía General de la República sostiene que servidores públicos participaban posteriormente en el transporte y dispersión de los combustibles mediante empresas legalmente constituidas.
Combustibles y lavado de ganancias
Según la investigación, esas empresas distribuían los combustibles a estaciones de servicio o eran utilizadas para lavar las ganancias ilícitas.






