Día Mundial de la Agricultura es una fecha para reflexionar sobre el papel del campo mexicano en la alimentación. Más de 6.3 millones de personas y el 76% del agua nacional están detrás de los alimentos que llegan a la mesa.
El sector primario: motor de la alimentación
Al cierre de 2025, 6.37 millones de personas trabajaban en el sector primario mexicano, que abarca agricultura, ganadería, silvicultura, caza y pesca. Esto representó el 10.6% de la población ocupada y un aumento de aproximadamente 501,000 trabajadores en comparación con el año anterior, según la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) y datos de la Dirección General del Servicio de Información Agroalimentaria y Pesquera (DGSIAP).
El dinamismo del campo continuó en 2026. Durante el segundo trimestre, las actividades primarias crecieron 7.3% anual de acuerdo con la estimación del PIB difundida por el Inegi y la Secretaría de Agricultura.
Maíz, importaciones y dependencia alimentaria
El maíz es central en la dieta mexicana y revela la complejidad de la autosuficiencia. Para el ciclo octubre de 2025 a septiembre de 2026, la producción nacional de maíz blanco se estimó en 20.6 millones de toneladas, con un consumo cercano a 19.3 millones de toneladas. Esto significa que el maíz blanco, base de tortillas y alimentos para consumo humano, se sostiene principalmente con producción nacional.
La situación cambia con el maíz amarillo, usado para alimentar aves, cerdos y ganado. Entre enero y junio de 2026, México importó 11.7 millones de toneladas de maíz amarillo, con un valor cercano a 2,500 millones de dólares. Para el ciclo 2025-2026, la demanda pecuaria ronda los 22.5 millones de toneladas, y se estiman importaciones cercanas a 23 millones de toneladas. Esta dependencia impacta en productos como pollo, huevo, cerdo, carne y leche.
El agua: recurso esencial en la cadena alimentaria
El 76% del agua utilizada en México se destina al riego agrícola, según la Comisión Nacional del Agua. Esta cifra refleja el desafío de producir alimentos con recursos limitados. El gobierno federal implementó un programa para tecnificar más de 200,000 hectáreas y recuperar hasta 2,800 millones de metros cúbicos de agua, buscando mayor eficiencia en la producción.
Comercio exterior: exportaciones e importaciones
Entre enero y junio de 2026, México exportó 27,980 millones de dólares en productos agropecuarios, pesqueros y agroindustriales, mientras que las importaciones alcanzaron 23,976 millones de dólares. El saldo fue favorable, con un superávit de 4,004 millones de dólares. Sin embargo, las importaciones agropecuarias y pesqueras crecieron 8.7% anual. Entre los productos más importados están la soya, manzanas, peras, membrillos, quesos y requesón.
La posición de México como potencia agroalimentaria se mantiene: en 2025, Agricultura y Senasica ubicaron al país como el undécimo productor mundial de alimentos y entre los diez principales exportadores. No obstante, la combinación de producción nacional, recursos y comercio internacional es clave para llenar la despensa.
De la tierra a la mesa: una cadena compleja
Detrás de cada plato hay una red que incluye tierra, agua, jornales, transporte y comercio. Una tortilla requiere maíz; una salsa, agua y hortalizas; un huevo, granos para alimentar a la gallina. La carne inicia su camino mucho antes de llegar al restaurante.
Para conocer más sobre el impacto del comercio exterior en productos mexicanos, puedes consultar el artículo sobre exportación de azúcar mexicana.
En el Día Mundial de la Agricultura, mirar al campo es también mirar la mesa: entender cuántas manos, litros de agua, toneladas de cosecha y compras al exterior necesita México antes de sentarse a comer.






