La Diada Nacional de Catalunya volvió a llenar las calles de Barcelona con el reclamo independentista, en una jornada marcada por la división política y el ascenso de nuevas fuerzas como Aliança Catalana. La movilización, que reunió a 45.000 personas según la Guardia Urbana, se desarrolló principalmente de forma pacífica, aunque la tarde trajo consigo focos de tensión y disturbios en distintos puntos de la ciudad.
Manifestación multitudinaria y contexto político
Convocada por la Assemblea Nacional Catalana (ANC) y Òmnium Cultural, la marcha partió a las 17:14 desde la plaza de la Catedral y el cruce de la calle de Casanova con la Gran Vía, encabezada por una docena de tractores. Ambas columnas confluyeron en la plaza de Catalunya, donde se instalaron los escenarios para los discursos finales bajo el lema: “Hi soc, hi som, pel present i pel futur, independència”.
La participación de 45.000 asistentes en Barcelona representa un repunte respecto al mínimo histórico de 28.000 personas registrado en 2025, aunque sigue lejos de los 1,8 millones que acudieron en 2014. El contexto actual está marcado por la pérdida de la mayoría independentista en el Parlament y las diferencias internas entre los partidos soberanistas.
Incidentes y detenciones durante la jornada
Si bien la manifestación principal transcurrió con tranquilidad, la tarde estuvo marcada por altercados en varias zonas. Los Mossos d’Esquadra realizaron 18 detenciones por desórdenes públicos, la mayoría en el entorno de la plaza Mossèn Jacint Verdaguer, donde se enfrentaron manifestantes antifascistas y asistentes a una concentración convocada por el grupo neonazi Núcleo Nacional bajo el lema “Catalanidad es Hispanidad”.
La policía desplegó cordones para separar a ambos grupos y empleó defensas puntualmente tras intentos de superar las líneas policiales. Se registraron lanzamientos de piedras, botellas, objetos pirotécnicos y pintura. Los incidentes se extendieron al paseo de Sant Joan y el Arc de Triomf, donde ardieron contenedores y mobiliario urbano. En esa zona, los Mossos detuvieron a 17 personas, nueve de ellas menores de edad.
Aliança Catalana y tensiones políticas
La jornada estuvo marcada por la presencia de representantes de los partidos independentistas y por el crecimiento de Aliança Catalana, liderada por Sílvia Orriols. Según un sondeo de Sigma Dos para El Mundo, esta formación ya supera a Junts y se situaría como segunda fuerza del Parlament, solo por detrás del Partido de los Socialistas de Catalunya (PSC).
En la plaza de Catalunya, tras una movilización de Aliança Catalana a la que asistió Orriols, un grupo de activistas intentó rebasar el dispositivo policial. Fuentes de los Mossos informaron que los antidisturbios protegieron a la diputada Orriols, y en ese punto fue detenido otro menor.
Reacciones institucionales y balance
Durante las ofrendas florales al monumento a Rafael Casanova, el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, llamó a preservar la unidad de Catalunya y rechazar los discursos de odio. Por su parte, el secretario general de Junts, Jordi Turull, señaló a Illa como responsable de la polarización.
El balance de la jornada deja nueve agentes heridos leves y evidencia una Diada con mayor participación que el año anterior, pero marcada por la fragmentación política y la tensión social. Para conocer más sobre el contexto internacional y otras noticias de actualidad, puedes consultar este análisis sobre sanciones a aerolíneas iraníes.






