El mercado laboral en México experimentó un aumento en el empleo formal durante agosto, con un incremento de 672,313 plazas, según datos oficiales. Sin embargo, a pesar de este repunte, señales de menor dinamismo y calidad laboral permanecen en el análisis del mercado.
Incremento en el empleo formal y reducción de la informalidad
De acuerdo con la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE), en agosto la población ocupada disminuyó en 61,784 personas. Este balance refleja una creación de empleo en el sector formal y una reducción en la ocupación informal, que cayó a 55% de la población ocupada, desde niveles más altos.
Detalles del comportamiento del mercado laboral
El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) reportó que en agosto el empleo formal rompió una racha de tres meses con contracciones, siendo la cifra mensual más alta en lo que va del año. La creación de 672,313 plazas en agosto contribuyó a reducir la tasa de informalidad, que pasó de 56.2% a 55.0%.
Impacto en la ocupación y el desempleo
La reducción en la población ocupada se reflejó en un ligero aumento en la desocupación, que sumó 70,653 personas. Esto elevó la tasa de desempleo de 2.9% a 3.0%, el nivel más alto desde agosto de 2024.
Calidad del empleo y subempleo
A pesar del crecimiento en empleo formal, la subocupación aumentó en 218,565 personas, representando el 32% del incremento en empleo formal. La tasa de subocupación se ubicó en 7.0%, con un aumento mensual de 0.3 puntos porcentuales, hilando dos meses consecutivos con alzas.
Este indicador refleja la calidad del empleo, ya que la subocupación incluye a quienes necesitan ofrecer más horas de trabajo. En los efectos más severos de la pandemia, esta tasa superó el 25% de la población ocupada.






