La industria de la masa y la tortilla en Quintana Roo encendió las alertas ante un posible ajuste en el precio del kilo para el inicio de 2026. Tras un periodo de relativa estabilidad, líderes del sector advierten que el incremento en insumos, el encarecimiento de trámites municipales y la competencia desleal hacen cada vez más difícil sostener las tarifas actuales.
De acuerdo con representantes del gremio, el panorama para la tortilla en Quintana Roo se ha complicado durante los últimos meses, principalmente por factores externos que impactan directamente en los costos de producción.
Análisis de costos operativos
Rubén Montalvo Morales, presidente de la delegación estatal de la Cámara Nacional de la Industria de Producción de Masa y Tortilla, explicó que, aunque se buscó frenar cualquier incremento durante el cierre de 2025, será en enero cuando se evalúen los nuevos costos operativos para determinar el monto del posible ajuste.
Incertidumbre en el mercado
El dirigente señaló que el comportamiento de los insumos será determinante para definir si el aumento se concreta. “Estamos esperando qué pasa en el inicio de año, porque hay muchos insumos que incrementan su precio; si eso sucede de manera que golpee a la industria habrá que subir, si no se mantiene”, explicó.
Variaciones por región
Actualmente, el precio del kilo de tortilla en Quintana Roo oscila entre los 26 y 28 pesos. Sin embargo, en zonas de alta demanda turística como Tulum y en el norte de la entidad, el costo ya alcanza los 30 pesos, lo que refleja una disparidad regional en los precios.
Impacto en el consumo
Esta diferencia de precios comienza a generar ajustes en el consumo familiar, especialmente en sectores con menor poder adquisitivo, donde la tortilla continúa siendo un alimento básico.
Incremento en insumos básicos
El escenario responde a un encarecimiento en la harina de maíz, con incrementos proyectados por empresas como Maseca y Minsa, además del aumento en el precio del gas LP, la energía eléctrica y el ajuste al salario mínimo.
Reducción marginal de costos
Los industriales explicaron que una reducción del 3% en el costo de la harina apenas impacta en un 1% el costo final de producción, por lo que no representa un alivio significativo para el sector.
Aumento en licencias y permisos
Uno de los factores que más preocupa a los productores es el llamado “ahogo” fiscal y administrativo en el Caribe Mexicano. Montalvo Morales señaló que los costos de licencias de funcionamiento y programas de Protección Civil han aumentado de manera considerable.
Diferencias entre municipios
En Cancún, los incrementos superaron el 50%, mientras que en Playa del Carmen las alzas alcanzan hasta el 156% en diversos rubros municipales, lo que ha generado una presión financiera adicional para los pequeños y medianos empresarios del sector.
Programas obligatorios
El líder gremial detalló que el costo de certificaciones y programas internos de Protección Civil puede ascender hasta los 30 mil pesos, una cifra considerable si se compara con los 500 pesos que se cobran en otras entidades del país.
Aumento de la informalidad
Este exceso de trámites ha provocado que muchos negocios operen fuera de la formalidad. De las mil tortillerías registradas en el estado, se estima que solo el 50% cuenta con toda su documentación en regla debido a la carga financiera que implica cumplir con estos requisitos.
Dumping en supermercados
La crisis se agrava por el dumping de los supermercados, que venden el producto por debajo del costo real para atraer clientela, afectando directamente a las tortillerías tradicionales.
Presencia de tortilla informal
También preocupa la proliferación de la llamada “tortilla pirata” en tiendas de abarrotes. Este producto, además de representar una competencia desleal, supone un riesgo sanitario, al presuntamente elaborarse con insumos robados o de baja calidad.
Apoyo a la industria tradicional
El gremio hizo un llamado a la ciudadanía para comprar directamente en las tortillerías de sus colonias, como una medida para garantizar higiene, calidad y peso exacto del producto.
Sostenibilidad del sector
Los industriales subrayan que el consumo local es clave para sostener una industria que enfrenta presión fiscal, inflación de insumos y un entorno cada vez más competitivo para la tortilla en Quintana Roo.





