La informalidad laboral en México es un fenómeno que afecta a una gran parte de la población, generando consecuencias significativas en la economía y en la calidad de vida de los trabajadores. Este problema no solo se manifiesta en la falta de protección social, sino que también está vinculado a salarios más bajos y menor productividad.
Impacto de la informalidad en la sociedad
La informalidad no afecta de igual manera a todos los grupos. Mujeres, jóvenes, personas con bajos niveles educativos y adultos mayores son más propensos a trabajar en la informalidad. Además, los empleos en zonas rurales y en empresas pequeñas tienen una mayor probabilidad de ser informales, lo que incrementa el riesgo de pobreza entre estos trabajadores.
Comparativa regional y avances
A nivel regional, la historia muestra que es posible revertir este problema. Según la OCDE, en Brasil, la informalidad superaba el 60% en los años ochenta, y en Perú, rebasaba el 90% en 2004. Sin embargo, para el 2023, las tasas de informalidad en estos países habían descendido a menos del 40%.
Situación actual en México
En México, la informalidad pasó del 60% en 2008 al 55% en 2025, pero el avance es insuficiente. En 2024 y 2025, se registraron los niveles más bajos de creación de empleo formal de la última década, excluyendo el periodo de pandemia. Además, el 94% de los patrones registrados en 2025 correspondía a micro y pequeñas empresas.
Desigualdad entre estados
La informalidad varía significativamente entre entidades federativas. Coahuila y Nuevo León tienen tasas de formalidad superiores al 65%, mientras que Oaxaca, Chiapas y Guerrero presentan tasas inferiores al 25%. Esta disparidad refleja las diferencias en el desarrollo económico y la actividad productiva en el país.
Retos y posibles soluciones
Atacar la informalidad es un desafío complejo que se entrelaza con el rezago educativo, la alta carga fiscal y la baja productividad. Una opción es reducir las elevadas cuotas a la seguridad social, lo que podría aliviar la carga para los empleadores. La OCDE sugiere aplicar tasas de cotización progresivas para trabajadores con bajos ingresos.
En conclusión, es crucial que México tome medidas efectivas para frenar la informalidad y evitar que el mercado laboral continúe deteriorándose. La inacción podría perpetuar un sistema que compromete el bienestar de la población.




