El monstruo de Atizapán, Andrés Mendoza, falleció este jueves a los 77 años mientras permanecía recluido en el penal de Tenango del Valle, en el Estado de México. El hombre, condenado por múltiples feminicidios, murió debido a complicaciones respiratorias derivadas de una neumonía.
Cronología y captura del monstruo de Atizapán
La detención de Andrés Mendoza ocurrió en su vivienda, ubicada en la colonia Lomas de San Miguel, en Atizapán de Zaragoza. En ese momento, las autoridades buscaban a Reyna González, de 34 años, quien había sido reportada como desaparecida una semana antes.
Mendoza fue detenido cuando tenía 72 años. Durante las investigaciones, la Fiscalía del Estado de México encontró en el inmueble al menos 4 mil 300 restos óseos, además de identificaciones, zapatos, joyas, bolsos, ropa de mujer, libretas con nombres y casetes de video.
De acuerdo con las investigaciones, su forma de actuar consistía en vigilar a sus posibles víctimas dentro de su comunidad y establecer primero un trato cordial con ellas. Posteriormente, las agredía con una puñalada en el corazón. Debido a su experiencia como carnicero y trabajador del ayuntamiento, utilizaba esos conocimientos para desmembrar los cuerpos.
Reconoció los crímenes ante las autoridades
Después de su captura, el imputado se declaró culpable ante el juez por los delitos que cometió durante un periodo de 31 años. Durante su declaración expresó:
“Yo lo único que quiero es decir la verdad, lo he hecho, ya ni modo”.
La Justicia mexicana acreditó su responsabilidad en al menos 19 feminicidios. Sin embargo, en sus apuntes personales se encontraron registros de más de 30 posibles víctimas.
Entre las identificaciones recuperadas en la calle Margaritas estaban las de Rubicela Gallegos y Flor Nínive Vizcaíno, quienes habían sido reportadas como desaparecidas en 2016 y 2019, respectivamente.
Las condenas que recibió por sus crímenes
Por los delitos cometidos, recibió una sentencia vitalicia integrada por una condena de 92 años de prisión y seis sentencias adicionales de 55 años de cárcel por feminicidio, desaparición y homicidio.
El monstruo de Atizapán permaneció cinco años internado en el área destinada a reclusos vulnerables de la tercera edad, como parte del cumplimiento de sus condenas.
El caso llegó a una producción documental
La repercusión del caso llevó a la Suprema Corte de Justicia de la Nación a colaborar con Televisa en la realización de una serie documental. El proyecto se enfocó en generar una reflexión sobre la cultura de los feminicidios en México, la permisividad social y la crisis de violencia de género.
En ese contexto, se señaló que en el país se registra el asesinato de entre 10 y 11 mujeres diariamente.






