La recuperación del sector de la construcción en México enfrenta el desafío de un menor gasto público para 2027, por lo que la edificación residencial y productiva deberá impulsar el crecimiento del sector en los próximos años. La inversión privada y la infraestructura energética serán clave en este proceso.
Situación actual del sector de la construcción
Durante el primer semestre de 2026, el sector creció un 2.1% anual, impulsado principalmente por la recuperación de la obra civil, que volvió a terreno positivo tras un año de caídas, según Samuel Vázquez, economista principal de BBVA Research México. Sin embargo, el gasto público para obra pública en 2027 se estima que disminuirá en un 1.6% en términos reales, lo que podría afectar la inversión en infraestructura.
El papel de la edificación en el crecimiento
La edificación representa el 72.4% del Producto Interno Bruto (PIB) de la construcción entre 2019 y el segundo trimestre de 2026, incluyendo viviendas, naves industriales, oficinas y espacios comerciales, según Deloitte. Aunque la recuperación no es uniforme en todos los segmentos, se espera que la vivienda y los proyectos productivos contribuyan al crecimiento en 2026 y 2027.
Retos y oportunidades en costos y financiamiento
El avance del sector también dependerá de los costos, ya que en 2026 se registraron aumentos en precios de materiales y renta de maquinaria, además de la presión en salarios por el incremento del salario mínimo. La presencia de aranceles de EE. UU. sobre acero y aluminio podría encarecer insumos y reducir la rentabilidad de nuevos desarrollos.
Por otro lado, el financiamiento bancario a la construcción cayó un 1% en 2026, con una morosidad que pasó del 1.7% al 2.2%. Sin embargo, se espera que la reducción de tasas de interés y la recuperación económica impulsen la demanda de crédito en los próximos meses.
Perspectivas futuras
BBVA Research prevé que la construcción mantendrá su avance hacia 2027, con un apoyo importante en la vivienda, proyectos productivos y mayor participación privada en infraestructura. La recuperación del sector dependerá de la capacidad para adaptarse a estos desafíos y aprovechar las oportunidades emergentes.






