La actividad económica de México registró una contracción interanual de 0.3% en febrero de 2026, de acuerdo con datos dados a conocer por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía, reflejando un inicio de año con señales de debilidad en distintos sectores productivos.
El resultado estuvo influido principalmente por el retroceso en las actividades secundarias, lo que impactó el comportamiento general del Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE).
Actividad económica de México y sectores productivos
El comportamiento por sectores muestra contrastes relevantes. Mientras las actividades primarias registraron un crecimiento de 2.3% y las terciarias avanzaron ligeramente 0.1%, las actividades secundarias presentaron una caída de 1.3%, siendo el principal factor detrás del descenso general.
En el sector primario, la agricultura creció 2.1%, mientras que la ganadería avanzó 2.8%, aportando un impulso moderado dentro del conjunto de la actividad económica de México.
Desempeño de la industria y servicios
Dentro de las actividades secundarias, las industrias manufactureras retrocedieron 2.2%, acompañadas por la caída de 1.5% en la generación y distribución de energía, agua y gas. En contraste, la minería mostró un incremento de 1.1% y la construcción avanzó 0.8%.
En el sector terciario, el comercio mayorista disminuyó 1.3%, mientras que el comercio minorista creció 1.6%. También destacaron incrementos en servicios de salud y asistencia social con 4.6%, así como en servicios inmobiliarios con 1.6%.
Indicadores mensuales y tendencia reciente
En cifras desestacionalizadas, el IGAE reportó una contracción mensual de 0.3% en febrero de 2026, lo que confirma una tendencia de desaceleración económica.
Este resultado se suma a la caída interanual de 0.3% registrada en enero, lo que indica un comportamiento débil en los primeros meses del año dentro de la actividad económica de México.
Contexto y perspectivas económicas
A pesar de estos resultados, analistas señalan que el país ha logrado evitar una recesión técnica, aunque el crecimiento ha sido limitado en los últimos años.
En 2025, la economía creció apenas 0.6%, mientras que en años anteriores mostró un mejor desempeño, lo que refleja un entorno económico que enfrenta retos importantes para consolidar su recuperación.






