Una ola de amenazas de bomba ha impactado los vuelos de pasajeros en Europa por tercera vez en la misma semana. Este viernes, el ministro de Asuntos Exteriores de España, José Manuel Albares, declaró que el continente enfrenta un intento de agresión híbrida y guerra psicológica.
Impacto en el tráfico aéreo
Las amenazas interrumpieron numerosos vuelos el jueves, obligando a algunos aviones a realizar aterrizajes no programados. Además, aviones de combate escoltaron o interceptaron a otros vuelos, lo que marcó una escalada significativa tras una primera oleada de amenazas el martes.
Investigaciones en curso
La policía danesa está investigando amenazas dirigidas al tráfico aéreo en el aeropuerto de Copenhague, aunque no se ha considerado que haya peligro para los pasajeros. El aeropuerto indicó que operaba con normalidad.
En Praga, la policía checa reportó amenazas de bomba que afectaron a varios vuelos, pero no se encontraron artefactos explosivos. Un vuelo de Wizz Air de Praga a Roma fue desviado a Venecia, aterrizando sin incidentes.
Características de un ataque híbrido
Expertos en seguridad señalaron que las amenazas podrían reflejar un ataque híbrido coordinado. Sin embargo, también existe la posibilidad de que sean acciones de individuos actuando por imitación o motivos personales.
A pesar de que no se ha atribuido la responsabilidad de las amenazas, estas ocurren en un contexto de ataques de sabotaje en Europa, que incluyen incidentes en subestaciones eléctricas y otros objetivos estratégicos.
Reacciones oficiales
El ministro Albares subrayó que la coincidencia de estos eventos con un ‘modus operandi’ similar en toda Europa no puede ser casual. Afirmó que Europa debe estar preparada para enfrentar más desafíos de este tipo en el futuro.
Las amenazas de bomba han sido enviadas a varias aerolíneas y operadores aeroportuarios en Italia, mencionando a un grupo denominado ‘Estado Masculino’, aunque no hay pruebas de su implicación.






