La diputada Ana Vázquez, portavoz de Interior del Partido Popular en el Congreso, ha reiterado su intención de presentar nuevamente el bote de gas pimienta en la Cámara, pese a las advertencias de la presidenta del Congreso, Francina Armengol. Este incidente ha generado controversia y debate sobre el uso de objetos de protección personal en sesiones legislativas.
Contexto del incidente
El pasado miércoles, Ana Vázquez mostró en el hemiciclo un bote de gas pimienta, que según ella, estaba vacío y no representa un arma. La presidenta del Congreso, Francina Armengol, le solicitó que entregara el objeto en la comisaría, calificándolo como una “arma”. Sin embargo, Vázquez insistió en que el bote no es un arma y que su portación está amparada por el reglamento de armas, que permite este tipo de protección.
Reacciones y declaraciones
Vázquez criticó duramente a Armengol, a quien calificó como “ministra 23” y “hooligan” del Gobierno, acusándola de intentar “reventar” la sesión plenaria y de desconocer el reglamento de armas. La diputada también afirmó que volverá a portar el bote de gas pimienta “las veces que haga falta” para defender su postura y la de su partido.
Consecuencias en el Congreso
El incidente llevó a que la Policía precintara varias dependencias del Congreso, incluyendo una cafetería, tras detectarse gas pimienta en un baño. Una mujer que se encontraba en el lugar fue atendida por la exposición al gas. La Policía revisará las grabaciones de las cámaras para esclarecer los hechos y determinar si hubo uso indebido del spray.
Marco legal y regulación
El uso de sprays de gas pimienta está regulado por la ley como herramienta de protección personal no letal. Estos productos, que se venden en establecimientos especializados, pueden conllevar multas de hasta 30.000 euros si se usan incorrectamente. La legislación especifica que su portación y uso están permitidos en ciertos contextos, pero siempre bajo regulación estricta.






