Prestadores de servicios turísticos que brindan paseos en Isla Mujeres operan apenas al 30% de su capacidad total, debido a la drástica disminución en la afluencia de visitantes durante el mes de febrero.
Esta situación no solo representa una falta de ingresos para las familias en la zona norte de Quintana Roo, sino que se traduce en pérdidas operativas directas, ya que mantener una embarcación activa sin el cupo necesario resulta financieramente insostenible para las cooperativas locales.
De acuerdo con testimonios de los afectados, cada salida al mar que no logra concretarse o que se realiza con un mínimo de pasajeros genera un impacto negativo considerable en la economía de las familias que dependen del mar en Isla Mujeres. Y eso sin contar que a veces no hay ni la demanda necesaria y pueden pasar hasta dos días sin contar con visitantes.
Se estima que, por cada paseo fallido o de baja demanda, los prestadores pierden hasta 8 mil pesos, una cifra que incluye gastos de combustible, mantenimiento y el pago de las tripulaciones que se quedan a la espera de clientes que no llegan en Isla Mujeres.
Bajan operaciones turísticas en Isla Mujeres
La Cooperativa Adolfo López Mateos, que agrupa a 21 embarcaciones dedicadas a ofrecer servicios de snorkel, pesca deportiva y recorridos recreativos, es una de las agrupaciones más golpeadas.
Afectaciones a cooperativas locales
El capitán Beltrán, líder de esta cooperativa señaló que la mala racha no es nueva, sino que es el arrastre de un inicio de año sumamente complicado.
“Estamos sufriendo un poquito la baja con el turismo, estamos trabajando al 30%. No sabemos qué es lo que ha pasado, que ha bajado mucho; somos 21 embarcaciones en la López Mateos donde damos snorkel y pesca”.
Factores que afectan el turismo en Isla Mujeres
A la falta de visitantes se le suma un factor externo que ha paralizado las actividades de manera recurrente: la inestabilidad climatológica debido a que los constantes frentes fríos han obligado a la Capitanía de Puerto a restringir la navegación en diversas ocasiones, dejando a los marineros en tierra y sin posibilidad de generar recursos.
Restricciones por condiciones climáticas
El cierre del puerto ha sido uno de los principales detonantes de la baja en actividades marítimas, afectando directamente a quienes dependen del turismo en Isla Mujeres para su sustento diario.
Competencia de grandes empresas
A este escenario se añade la fuerte competencia de las grandes empresas que operan desde otros puntos, lo que desplaza a los pequeños prestadores locales.
“Puerto cerrado, turismo que casi no viene y además la competencia, llegan a la isla catamaranes y embarcaciones que traen su propio paquete desde Cancún”, explican los turisteros, señalando que la saturación de embarcaciones mayores que ya incluyen servicios integrales dificulta que el turista que camina por la zona contrate servicios independientes.
Expectativas para Semana Santa
Pese al panorama adverso, el sector mantiene la esperanza puesta en el próximo periodo vacacional de la Semana Santa que estiman servirá como un “respiro” necesario para compensar las deudas acumuladas desde enero.
Trabajos de mantenimiento
Por ahora, los trabajadores de la cooperativa se mantienen en guardia, realizando labores de mantenimiento y esperando que el clima y el flujo de viajeros mejoren antes de que el impacto financiero sea irreversible.






