La tarde de este jueves, normalistas realizaron un acto de protesta significativo relacionado con el caso Ayotzinapa, derribando la puerta del Campo Militar 1-A en la Ciudad de México, en conmemoración de los 11 años de la desaparición de los estudiantes de Ayotzinapa. Este hecho generó gran atención mediática y social, ya que los manifestantes demostraron su inconformidad frente a las autoridades por la impunidad en torno al caso.
Protesta y acciones de los normalistas
Un grupo de estudiantes tomó un camión de transporte y lo condujo de reversa hasta impactarse contra la puerta de las instalaciones militares, logrando derribarla. Posteriormente, los normalistas descendieron de la unidad y lanzaron petardos, provocando un incendio dentro y fuera de la cabina del vehículo.
Mientras tanto, realizaron pintas con las palabras “Ayotzinapa” y el símbolo “43+”, además de colocar fotografías de los rostros de los desaparecidos, dejando un mensaje visible a todos los transeúntes. Elementos del cuerpo de Bomberos acudieron de inmediato para controlar el fuego, mientras al interior se observó una movilización de militares.
Historia del caso Ayotzinapa
El caso Ayotzinapa se remonta a la noche del 26 al 27 de septiembre de 2014, cuando 43 estudiantes de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa, en Guerrero, desaparecieron mientras se dirigían a la Ciudad de México para participar en la conmemoración de la matanza estudiantil de Tlatelolco, ocurrida el 2 de octubre de 1968.
Estos hechos se consideran un crimen de Estado, involucrando a policías municipales, delincuentes y autoridades de distintos niveles de gobierno, incluido el Ejército. Hasta la fecha, las investigaciones siguen siendo objeto de controversia y reclamos de justicia por parte de familiares y activistas.
Repercusiones y demandas de justicia
Las acciones de los normalistas buscan visibilizar la persistente impunidad en torno al caso Ayotzinapa. La comunidad exige avances en las investigaciones, esclarecimiento de responsabilidades y medidas para que crímenes de esta naturaleza no se repitan.
El derribo de la puerta del Campo Militar 1-A se suma a otras movilizaciones históricas y demuestra que la lucha por justicia continúa vigente, reforzando la memoria de los 43 estudiantes desaparecidos y el reclamo social de rendición de cuentas.






