La investigación por la muerte de Paloma Nicole, adolescente de 14 años que perdió la vida tras someterse a una cirugía estética en la Clínica Santa María, en Durango, destapó una serie de irregularidades que llevaron a la detención de su madre, Paloma Jazmine “N”, y su padrastro, Víctor “N”. Elementos de la Policía Investigadora de Delitos (PID) ejecutaron el arresto, mientras que la Fiscalía General del Estado precisó los delitos que se les imputan.
Omisión de cuidado
De acuerdo con la fiscal general Sonia Yadira De la Garza, ambos serán procesados por omisión de cuidado, al exponer a la menor a un riesgo innecesario que terminó en tragedia.
Uso de documentos falsos
También se comprobó el uso de documento falso, ya que el justificante médico presentado —donde se afirmaba que Paloma Nicole había acudido a una revisión— fue fabricado con base en otro documento asegurado durante un cateo.
Señalamientos adicionales contra la madre
La madre enfrentará además el cargo de usurpación de carrera, al participar presuntamente en actividades dentro de quirófanos sin contar con acreditación oficial por parte de la Secretaría de Salud.
Señalado como cirujano
Por su parte, Víctor “N”, señalado como el cirujano que practicó el procedimiento, firmó como médico y tutor, pese a que el padre biológico de la adolescente nunca autorizó la cirugía.
Responsabilidad directa en el desenlace
La Fiscalía consideró esta acción una grave omisión y una responsabilidad directa en el caso, lo que mantiene abierto el debate social sobre el papel de quienes estuvieron presentes en la cirugía.
Línea de investigación abierta
Aunque hasta el momento no se les ha imputado formalmente el delito de homicidio, la fiscal aclaró que las investigaciones siguen abiertas. Se busca determinar si existieron negligencias médicas que derivaron en el fallecimiento de la joven, quien presentó edema cerebral, encefalopatía hipóxica y bradicardia en sus últimos momentos de vida.
Un caso que genera indignación
El Caso Paloma Nicole no solo expone la fragilidad en el cumplimiento de protocolos médicos, sino también la necesidad de fortalecer la supervisión en clínicas privadas y evitar que menores de edad sean sometidos a procedimientos sin la autorización adecuada.
Familiares, sociedad y autoridades exigen justicia plena y castigo a los responsables. Este caso sigue siendo un referente de los peligros de las cirugías estéticas realizadas fuera de estándares médicos legales.






