Diego Luna presentó su película Ceniza en la boca en la edición 16 del Festival Internacional de Cine de la Universidad Nacional Autónoma de México (FICUNAM). Esta obra es una adaptación de la novela de Brenda Navarro y aborda temas de migración y abandono familiar.
Una historia sobre la migración
La película explora cómo la migración impacta a las familias que quedan atrás, enfrentando ausencias y transformaciones en los vínculos familiares. Luna destacó que la historia se centra en una hija que crece sin su madre y que, al reencontrarse, confronta el abandono.
Reflexiones sobre el cine y la migración
Durante el encuentro con el público, Luna compartió sus motivaciones y reflexiones sobre la responsabilidad de los cineastas al retratar realidades complejas. Comentó que cada migrante tiene una historia única, lo que dificulta generalizar las razones detrás de sus decisiones.
La conexión personal de Luna
El director reveló que su propia experiencia con la ausencia materna ha influido en su trabajo. Esta conexión personal se traduce en una narrativa que invita a la reflexión sobre la comunicación en las relaciones familiares.
El cine como herramienta de conexión
Luna también abordó el alcance social del cine y la importancia de llevar historias a públicos diversos. Recordó su experiencia con Ambulante, un proyecto que busca acercar el cine a comunidades que no tienen acceso a él.
Finalmente, hizo un llamado a apoyar las producciones mexicanas en las salas de cine, resaltando la necesidad de que el cine nacional tenga un espacio en la cartelera.






