El miércoles 4 de febrero de 2026, personal de resguardo colocó sellos de clausura a una estética en el Senado, ubicada en el segundo piso del complejo legislativo. La medida fue tomada horas después de que circulara en redes sociales un video que revelaba su funcionamiento, provocando controversia y atención mediática.
Detalles del espacio y funcionamiento
El lugar, sin anuncios visibles, ofrecía cortes de cabello, peinados, maquillaje y servicios estéticos básicos. Operaba principalmente los días de sesión, en horario de 7:00 a 14:00 h, con equipamiento profesional como sillas de estilismo y lavabos para cabello.
¿Quién pagaba los servicios?
Según la presidenta de la Mesa Directiva, Laura Itzel Castillo, el Senado de la República no cubría los gastos de la estética. “Cada una de las senadoras paga el servicio que se hace. No se les está pagando el peinado, ni el maquillaje, ni nada de estas cosas”, afirmó en conferencia de prensa.
La difusión del caso
El cierre de la estética en el Senado se dio justo después de que medios como Proceso retomaran un video en redes donde se confirmaba su existencia. Aunque la presidenta del Senado trató de normalizar su operación, el área fue inhabilitada minutos más tarde sin una explicación oficial clara.
Aclaración de la Mesa Directiva
Castillo Juárez explicó que este tipo de espacios también existe en la Cámara de Diputados y que su habilitación fue una solicitud general, no exclusiva de un grupo. Sin embargo, la clausura inmediata levantó dudas sobre su legalidad y sobre el manejo de recursos en instalaciones legislativas.
Cerrada desde 2018
El espacio había permanecido cerrado desde el inicio del gobierno de la Cuarta Transformación como parte de las políticas de austeridad. Su reapertura, según fuentes parlamentarias, se dio por la iniciativa de ciertos legisladores, aunque la versión oficial es que se trató de una necesidad para facilitar la presentación de los senadores en sesión.






