En las primeras horas de este martes, Cuba fue escenario de una doble emergencia que puso en alerta a toda la isla. Un sismo de magnitud 6.0 sacudió el oriente del país al mismo tiempo que un nuevo apagón nacional dejó a la mayor parte del territorio sin suministro eléctrico, telefonía e internet, afectando a millones de habitantes que ya venían soportando semanas de cortes prolongados.
Terremoto de magnitud 6 sacude el oriente de Cuba
El Centro Nacional de Investigaciones Sismológicas de Cuba (CENAIS) reportó un temblor con epicentro en el mar, registrado a las 00:28 horas en tiempo local. Según el organismo, el sismo se produjo a una profundidad de 20 kilómetros y su magnitud fue de 6.0, con el epicentro ubicado a 37 kilómetros al sureste de Imías, en la provincia de Guantánamo. El movimiento telúrico también fue percibido en la vecina provincia de Santiago de Cuba.
Registros internacionales confirman la actividad sísmica
Organismos internacionales también monitorearon el evento. El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) reportó dos temblores: el primero de magnitud 5.8 a las 00:28 horas, a una profundidad de 11.6 kilómetros, y un segundo de 4.7, registrado 16 minutos después a 10 kilómetros de profundidad. Por su parte, el Centro Sismológico Europeo del Mediterráneo (EMSC) registró un sismo de 5.8 seguido de una réplica de 4.1, datos que confirman la intensidad del evento que afectó a Cuba durante esa madrugada.
Sexto apagón nacional en año y medio coincide con el sismo
En paralelo al sismo, una falla en el Sistema Eléctrico Nacional (SEN) desencadenó una nueva desconexión total que dejó sin corriente a más de nueve millones de personas. Las autoridades informaron que las causas del fallo aún se encuentran bajo investigación. Este corte representa el sexto apagón nacional registrado en la isla en el transcurso de tan solo un año y medio, lo que evidencia la profunda crisis energética que atraviesa el país.
Crisis eléctrica preexistente agrava la situación
La situación antes de este nuevo colapso ya era considerada crítica. En La Habana, los residentes venían soportando apagones de aproximadamente 15 horas diarias, mientras que en las provincias del interior los periodos continuos sin electricidad llegaban a extenderse hasta dos días completos. Este contexto de vulnerabilidad energética hace aún más grave el impacto de la nueva desconexión total que sacudió a la isla esta madrugada.






