La relación entre el dólar fuerte y la depreciación del peso mexicano es más compleja de lo que parece. Aunque el dólar ha mostrado fortaleza internacional, el peso ha experimentado una caída significativa en los últimos meses, lo que genera dudas sobre las causas reales de esta tendencia.
Contexto del comportamiento del peso en 2026
El 4 de abril de 2024, el peso valía 16.45 unidades por dólar. Para fines de ese año, el tipo de cambio subió a 20.82 pesos. En marzo de 2026, el peso se recuperó ligeramente a 18.10 pesos, pero en septiembre alcanzó su nivel más alto del año: 16.89 pesos por dólar. Sin embargo, en las últimas semanas, la moneda mexicana ha depreciado un 7%, situándose en 18.08 pesos por dólar el 29 de septiembre.
Factores internacionales que fortalecen al dólar
El fortalecimiento del dólar en 2026 se atribuye principalmente a decisiones de la Reserva Federal de EE. UU. y a la incertidumbre global. La Fed elevó las tasas de interés, en contra de lo que pedía Donald Trump, con el objetivo de combatir la inflación. Además, conflictos en Oriente Medio y Ucrania incrementaron la demanda de activos seguros, impulsando el dólar.
¿Por qué el peso se deprecia más que otras monedas?
Mientras el dólar se fortalecía, el peso mexicano mostró una depreciación mayor. Esto puede deberse a que el peso estaba algo sobrevaluado, lo que llevó a un ajuste natural hacia niveles más cercanos a su valor real. La percepción de que México tiene una economía vulnerable también influye en su depreciación.
¿Qué puede hacer el Banco de México?
El Banco de México tiene un papel clave en la estabilidad del peso. Hasta ahora, los movimientos del tipo de cambio han sido considerados normales, y la tendencia actual sugiere que el peso podría mantenerse en niveles similares a los de fines de 2025, cuando valía 17.98 pesos por dólar. La decisión de mantener o ajustar las tasas de interés será determinante en el futuro.
Este escenario tiene implicaciones para las remesas, sectores exportadores y la inflación. La prudencia y las decisiones de política monetaria serán fundamentales para evitar presiones inflacionarias excesivas, en un contexto de alta volatilidad internacional.






