Redacción: El Eclipse total de Sol de este 12 de agosto está acompañado por diversos aspectos fascinantes relacionados con la historia de la astronomía y los fenómenos que pueden observarse durante la totalidad.
Desde antiguos instrumentos utilizados para predecir estos acontecimientos hasta la fecha en que podrían desaparecer los eclipses totales forman parte de las curiosidades que rodean este fenómeno astronómico.
El antiguo instrumento que predecía eclipses
El mecanismo de Anticitera fue construido en Grecia a mediados del siglo II antes de nuestra era y es considerado la calculadora astronómica portátil más antigua que se conserva.
Fabricado en bronce era utilizado para predecir eclipses mantener un calendario preciso y calcular las fechas de seis certámenes de juegos griegos como los de Olimpia.
Un artefacto recuperado del mar
Esta especie de ordenador analógico fue recuperada del mar Egeo en 1900 entre los restos de un naufragio y actualmente se conserva en 82 fragmentos.
Fue hasta este siglo cuando los especialistas lograron descifrar el funcionamiento del mecanismo del cual también se han realizado reproducciones.
El dispositivo original habría tenido una caja de madera de 33 centímetros de alto por 18 de ancho con dos círculos destinados al zodiaco y al calendario.
Una manivela lateral activaba alrededor de 30 engranajes distribuidos sobre diez ejes que movían dos agujas correspondientes al Sol y la Luna para determinar la posición de ambos astros respecto a la Tierra durante cada día del año.
¿Por qué 99.9 por ciento no es totalidad?
En un Eclipse solar las aproximaciones no son suficientes. Aunque un eclipse parcial puede ser espectacular incluso cuando alcanza 99.9 por ciento de cobertura la diferencia con uno total es enorme.
Solo cuando la Luna cubre completamente al Sol puede observarse un halo blanquecino conocido como corona que corresponde a la atmósfera exterior del astro.
En un eclipse parcial incluso con 99.9 por ciento de ocultación la pequeña porción de luz solar que permanece visible es miles de veces más brillante que la corona y evita que pueda observarse.
Cambios durante la totalidad
Cuando el Sol queda completamente oculto se produce una reducción muy rápida de la iluminación que puede parecer un atardecer extremadamente tardío cercano a la noche.
También se registra un descenso brusco de la temperatura y modificaciones en el viento.
Justo antes de alcanzar la totalidad aparecen además fenómenos que solo pueden observarse durante un eclipse al 100 por ciento como el anillo de diamante provocado por el último rayo de Sol y las perlas de Baily que aparecen cuando la luz solar atraviesa las irregularidades del relieve lunar.
Las perseidas alcanzarán su máximo
Aunque el 12 de agosto el protagonista será el Eclipse total de Sol la noche también ofrecerá otro espectáculo para quienes disfrutan de observar el cielo en el hemisferio norte.
Después de que caiga la oscuridad comenzará uno de los fenómenos astronómicos más esperados de cada verano: la lluvia de estrellas de las perseidas que alcanzará su máximo de actividad.
Condiciones favorables para observarlas
En una noche de Luna nueva suficientemente oscura para facilitar la observación las estrellas fugaces comenzarán a cruzar el firmamento.
De acuerdo con la página de la NASA este año será una de las mejores lluvias de estrellas del hemisferio norte.
¿Cuándo desaparecerán los eclipses totales?
Rafael Bachiller presidente de la Comisión española Científica del Trío de Eclipses y director del Observatorio Astronómico Nacional explicó a EFE que actualmente vivimos en un periodo privilegiado de la historia del Sistema Solar.
En el pasado remoto los eclipses totales tenían una duración mayor. Sin embargo dentro de aproximadamente 600 millones de años nuestros descendientes ya no podrán observar este tipo de fenómeno.
La razón está relacionada con la distancia entre la Tierra y la Luna.
El satélite se aleja cada año
La Luna se aleja actualmente de la Tierra a un ritmo promedio de aproximadamente 3.8 centímetros por año. Aunque se trata de un movimiento muy lento representa un proceso constante a escala astronómica. Conforme aumenta la distancia el disco lunar se observa ligeramente más pequeño desde nuestro planeta.
Llegará un momento en que incluso cuando la Luna se encuentre en el punto más cercano de su órbita conocido como perigeo y la Tierra esté en el punto más alejado del Sol llamado afelio el diámetro aparente de la Luna ya no será suficiente para cubrir completamente al Sol.
En ese momento desaparecerán para siempre los eclipses totales de Sol y únicamente se producirán eclipses anulares.
Una coincidencia astronómica extraordinaria
Bachiller señaló que la coincidencia entre los tamaños aparentes del Sol y la Luna vistos desde la Tierra no responde a ninguna ley física.
La posibilidad de que ambos cuerpos presenten tamaños aparentes casi idénticos en nuestro cielo constituye una casualidad geométrica extraordinaria que permite que ocurran los eclipses totales como los conocemos actualmente.






