El incidente mantiene a unas 30 personas en calidad de desaparecidas, lo que ha intensificado las labores de búsqueda en la zona. Este incendio en Hong Kong también ha expuesto deficiencias dentro de los sistemas de seguridad del complejo residencial afectado, un punto que se ha repetido en gran parte de los análisis preliminares.
Avances en la recuperación y revisión de estructuras
Las autoridades informaron que las labores de recuperación de cuerpos dentro de siete de las ocho torres afectadas han concluido. Sin embargo, sigue pendiente la revisión total de una torre adicional, que permanece rodeada de andamios colapsados y estructuras debilitadas.
“Aún no hemos terminado nuestro trabajo”, declaró el comisario de policía Joe Chow. Según los equipos especializados, aún podrían encontrarse restos humanos bajo los montones de bambú que colapsaron durante el siniestro. Este punto se ha reforzado en los reportes debido a que el incendio en Hong Kong se propagó con rapidez por factores estructurales ya identificados.
Ubicación del siniestro y condiciones que agravaron la emergencia
El evento ocurrió en Wang Fuk Court, un complejo residencial situado en Tai Po, una zona suburbana donde se realizaban obras de renovación desde hace meses. Los edificios estaban completamente envueltos por andamios de bambú y cubiertos con redes verdes, elementos que, según los informes iniciales, aceleraron la propagación de las llamas.
Las autoridades confirmaron que el fuego comenzó el miércoles y no pudo ser extinguido por completo sino hasta el viernes, reflejando la complejidad operativa a la que se enfrentaron los bomberos.
Investigación: corrupción, negligencia y fallas en seguridad
Las investigaciones en torno al incendio avanzan rápidamente. El martes, la policía y la agencia anticorrupción detuvieron a 15 personas vinculadas al proyecto de renovación. Este miércoles se anunciaron seis arrestos adicionales, relacionados con la presunta desactivación de alarmas contra incendios durante los trabajos y por aportar información falsa al departamento de bomberos.
Residentes han señalado que algunas alarmas nunca sonaron al estallar el incendio, un factor que pudo incrementar el número de víctimas. Aunque este punto continúa en análisis, se ha posicionado como uno de los elementos más relevantes en la investigación.
De los 159 cuerpos recuperados, 19 continúan sin identificar. Entre los fallecidos hay 10 trabajadoras migrantes —nueve de Indonesia y una de Filipinas—, además de un bombero que participaba en las tareas de rescate. La ciudad permanece en duelo mientras se intensifican las interrogantes sobre la responsabilidad de las constructoras involucradas y el estado real de los protocolos de seguridad en proyectos de renovación.






