España conquistó el campeonato tras imponerse 1-0 a Argentina en una final que reflejó un dominio claro durante casi todo el encuentro. España encontró el gol en el tiempo extra gracias a Ferran Torres, quien definió un partido que parecía resistirse pese a la superioridad mostrada durante más de cien minutos.
Dominio total desde el inicio
España impuso condiciones desde los primeros minutos, generando peligro constante por ambas bandas. Lamine Yamal tuvo dos oportunidades tempranas que no logró concretar, mientras que la presión alta complicaba cualquier intento de salida del conjunto argentino.
El control del balón y la intensidad marcaron el ritmo del encuentro, con llegadas constantes que evidenciaban la diferencia entre ambos equipos. España manejó los tiempos, ocupó mejor los espacios y limitó a su rival a intentos aislados sin profundidad.
Segundo tiempo con el mismo guion
Tras el descanso, el desarrollo del partido no cambió. España continuó dominando la posesión y generando opciones claras frente al arco rival. La entrada de Pedri y Ferran Torres aumentó la presión ofensiva, acumulando llegadas que no lograban concretarse.
Argentina apenas conseguía cruzar el mediocampo con claridad, dependiendo de balones largos que eran bien controlados por la defensa española. La insistencia era constante, aunque el marcador seguía sin reflejar la superioridad en el campo.
Tiempos extra y el gol decisivo
Con un jugador menos tras la expulsión de Enzo Fernández, Argentina se vio obligada a resistir en defensa durante los tiempos extra. España mantuvo la misma intensidad hasta que finalmente llegó el momento decisivo.
Un centro desde la derecha terminó en los pies de Ferran Torres, quien definió con precisión para marcar el único gol del encuentro. España selló así una victoria que había construido desde el inicio con dominio y constancia.
Un cierre que marca una era
El resultado confirmó el inicio de una nueva etapa en el fútbol internacional. España se consolidó como el nuevo referente tras una actuación sólida en todo el torneo.
Argentina luchó hasta el final, pero no logró revertir la desventaja. El desenlace dejó una imagen clara del cambio de ciclo en el escenario mundial, con España levantando nuevamente el trofeo más importante.






